La situación en el albergue de animales de Oviedo sigue provocando la indignación de los colectivos animalistas mientras el Ayuntamiento trata de acelerar una solución de urgencia con la contratación de una auditoría externa que vigile a los nuevos responsables de La Bolgachina.

La llamada de los colectivos en defensa de los animales volvió a concitar ayer muchos apoyos en la plaza del Ayuntamiento de Oviedo, pidiendo la salida del actual responsable, al que acusan de prácticas que no respetan a los animales, y más diligencia por la parte municipal ante el despido de trabajadores y los problemas a la labor de los voluntarios.

Los concejales socialistas Marisa Ponga y Diego Valiño participaron también en la concentración, mostraron su solidaridad con los despedidos y denunciaron que desde que se cedió la gestión del albergue, hace dos meses, “las cosas han ido de mal en peor sin que PP y Cs sean capaces de arreglarlo”.

El responsable del área vinculada al albergue de La Bolgachina y primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta, volvió ayer a trasladar su postura a los colectivos, insistiendo en que la contratación de una auditora externa, puesto al que se espera que opte la excoordinadora del albergue Eva Rodríguez, está más cerca. “Estamos completando los últimos flecos de la tramitación administrativa para asumir, desde el área de Medio Ambiente, este contrato”, explicó Cuesta. Una vez realizado ese trámite, contó, “se procederá de inmediato a la contratación de la auditoría externa que anuncié hace dos semanas”. Cuesta lamentó la tardanza: “Soy el primero al que le gustaría agilizar este proceso”, explicó, “pero los tiempos en la Administración son lentos y el rigor y una estricta observancia de la legalidad deben guiar cada paso que demos”.