El agente de viajes de Oviedo acusado de estafar 29.000 euros a una cliente utilizando los datos de su tarjeta para hacer frente a 119 pagos de su compañía aceptó esta mañana una pena de un año de cárcel, si bien no entrará en prisión tras acordar las partes la suspensión de la pena.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular exigían una pena dos años de cárcel, así como la devolución de las cantidades sustraídas. El procesado ingresó a la víctima el dinero antes del juicio y esto fue considerado como un atenuante de reparación del daño para atender su petición de reducir la pena a un año.

La defensa del acusado, a cargo del letrado José Ovies, salió satisfecha con el acuerdo al evitar la entrada de su cliente en la cárcel.