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El jazz valenciano vuelve en Oviedo por Belenguer

El septeto levantino del saxofonista de Perico Sambeat homenajeó en el Filarmónica a su trombonista, fallecido en 2020

Desde la izquierda, Perico Sambeat, Ales Cesarini y David Pastor, ayer, durante el concierto. | Irma Collín

Desde la izquierda, Perico Sambeat, Ales Cesarini y David Pastor, ayer, durante el concierto. | Irma Collín

El último concierto del Festival de Jazz de Oviedo, organizado por la Fundación Municipal de Cultura en colaboración con el Centro Nacional para la Difusión de la Música, fue, como los tres anteriores, una sesión de reencuentro de los músicos con el escenario. Tras un año covid, las cuatro formaciones que pasaron por el Filarmónica era la primera vez que se reencontraban con el público en formato grande. En el caso de “Valencia Jazz Top 7”, el regreso tuvo un plus de emoción y elegía, como el público intuyó nada más acceder a la sala y ver un retrato del trombonista Toni Belenguer, miembro del septeto, presidiendo el escenario.

Belenguer falleció en septiembre y ayer, en el regreso a los escenarios de la formación “all stars” del saxofonista Perico Sambeat, le sustituyó Carlos Martín. No fue una noche fácil, ya que el músico tenía un problema médico que le impedía estar en condiciones con su instrumento. Con todo, hizo lo que pudo con las composiciones marcadas por el trombón. La banda tiene vocación de supergrupo y así pasó la velada, con solos y duelos, protagonizados no solo por Perico Sambeat, sino, en igual intensidad, por Javier Vercher (saxo tenor) y David Pastor (trompeta)

El pianista, Albet Palau, aportó frescura y un sonido más limpio al grupo, que salió frío pero que acabó alto y entonado. Perico Sambeat dijo que era un placer “volver a tocar delante de personas y no delante de una cámara”, y en parecida reflexión David Pastor agradeció al público el regreso a los teatros: “La música es un alimento para el alma y para nosotros, de forma especial, también para el estómago”.

Uno de los mejores momentos se vivió con “Rectilíneo”, composición del batería Mique Asensio (la otra pata de la base rítmica fue el contrabajo de Ales Cesarini) en el que los duelos entre Javier Vercher y David Pastor y Sambeat y Palau marcaron la diferencia.

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