Alumnos de toda España de la academia MIR Asturias, con sede en Oviedo, se movilizaron durante las últimas semanas para conseguir que la preparación del curso intensivo para el examen de 2022 se realizase de forma presencial. En caso de que esto no pudiera ser, pedían obtener una rebaja en el precio de la matrícula que abonaron en enero, que asciende a los 3.000 euros. Más de un millar de los estudiantes de Medicina que prepara la oposición en la academia firmó el manifiesto dirigido a la dirección del centro de enseñanza. Jaime Baladrón, responsable de la institución, rechazó sus pretensiones a través de un vídeo explicativo en el que aludía a la importancia de evitar posibles contagios.

La sede principal de la academia MIR Asturias está localizada en Oviedo, donde las clases se impartían históricamente en una gran aula del Seminario Metropolitano. La academia asturiana de preparación de los jóvenes médicos atraía cada año a unos 1.200 estudiantes de fuera del Principado, lo que generaba un impacto muy positivo en la economía local, especialmente durante los meses de verano. En 2020, el covid-19 obligó a la institución a cancelar las clases presenciales y, así, se redujo sustancialmente el número de estudiantes que se instaló en la ciudad durante la preparación intensiva del examen.

Este año, pese a las presiones de buena parte de los jóvenes médicos, los responsables de la academia mantienen el criterio que impusieron para los cursos del examen de 2021. Según se les explicó a los alumnos a través de correos electrónicos y un vídeo explicativo, esta precaución se mantendría con el objetivo de “minimizar los posibles contagios”. Una opinión que divide a los estudiantes, ya que algunos coinciden con la academia en su preferencia por la formación telemática. El impacto del covid trae cola entre los opositores. En los últimos días, los jóvenes médicos se pusieron en pie de guerra en las redes sociales contra el Ministerio de Sanidad, debido a la decisión de impedir la realización del examen a cualquier aspirante que fuese positivo o contacto estrecho. Esto, les parece un agravio comparativo respecto a otros actos públicos como, por ejemplo, las elecciones catalanas en las que se habilitó una forma de participación para aquellos ciudadanos que estuviesen en una de estas circunstancias.

En el escrito de los alumnos, que se remitió a la secretaría de la institución académica la pasada semana, se solicitaba que, en caso de que el curso intensivo, que comenzará el próximo 14 de julio, se celebrase de manera telemática se les devolviese parte del importe de la matrícula. Esta pretensión también fue rechazada por el centro, que sí les ofrece la posibilidad de darse de baja y obtener la devolución íntegra del importe de la matrícula. Esta posibilidad la rechazan la mayoría de los estudiantes, incluso los descontentos con la formación online, puesto que ya se encuentran inmersos en la preparación del examen desde hace meses. La justificación de la academia sobre mantener el precio de la matrícula se basa en el coste de la plataforma que garantiza el correcto funcionamiento de la enseñanza online.

Quienes exigen la vuelta de las clases presenciales argumentan que los alumnos ya se encontrarían vacunados contra la covid a la hora de comenzar el intensivo. Los estudiantes de medicina están siendo vacunados debido a las prácticas que realizan en los hospitales. Pero a la academia no le parece garantía suficiente para abandonar las clases telemáticas, debido a la posibilidad de que aparezcan nuevas cepas contra las que la vacuna no sea efectiva y la incierta evolución de la pandemia. Tanto la institución como los alumnos que optan por la formación online no quieren que un nuevo confinamiento haga cambiar los planes formativos.