Armando del Olmo llega escoltado por Sergio Toyos y Daniel Valdés, sus escuderos en "Madison Blue". El proyecto, iniciado en solitario por el ovetense, se ha ido consolidando a un lado y otro del estudio. Y, ahora, en formato trio se preparan para lanzar su primer álbum. Trabajo autoproducido en los estudios que Valdés tiene en Villaviciosa y en el que comenzaron a trabajar el pasado verano. Tras el confinamiento, con la reactivación de la vida cultural durante los meses de verano dieron un concierto, recuperaron las ganas y se encerraron a producir el material que irán desvelando de manera progresiva. Cada viernes de mes lanzarán un single y, después, llegará el disco. "No está bien decir que es el mejor trabajo que hemos hecho pero...", comenta del Olmo que, aunque reticente a decirlo por no desmerecer las primeras canciones del grupo, dice otra cosa con la mirada. Los temas son buenos, y lo sabe. La incorporación al proyecto de los músicos fueron aportándole cosas al grupo hasta dar con un sonido más trabajado, más redondo. Sergio Toyos, guitarrista, añadió las notas de psicodelia a las letras "profundas" lanzadas desde la garganta de Armando. Y, para terminar el cóctel, nada como los golpes de baqueta de Daniel Valdés. "La verdad que da unos golpes muy 'prestosos'", reconoce el guitarra de la formación. En este trabajo, que pretende ser la explosión del conjunto, aseguran sus integrantes, que han sacado lo mejor unos de otros hasta dar con la tecla.

Armando del Olmo reconoce que está emocionado con el lanzamiento del primer single, que irá acompañado de un videoclip, también autoproducido. El lanzamiento, al modo de los cohetes espaciales, consta de tres fases. Single y videoclip, single y single. Todo esto, explican, tiene una lógica. Al no haber conciertos, al no poder valerse de las salas y el boca oreja, ahora la música solo puede llegar al gran público a través de las plataformas digitales y, lanzando los temas uno a uno para tratar de que alguno se cuele en las listas de éxitos. Pero le quitan hierro al asunto. Hacer música no va de cifras, ni de fama, ni de éxito. "Aunque si llega yo soy el primero que la abraza", reconoce Armando con una sonrisa.

Antes de pensar en si llega o no llega, los músicos están deseosos de volver a subirse a las tablas y mostrar lo trabajado en vivo y en directo. De recibir "feedback". De volver a conectar con el público. "Que sea pronto".