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Canteli, confiado con la llegada a buen puerto de las obras de la Plaza de Toros: "Habrá que ampliar y lo permitirán"

El Alcalde resta importancia a las pegas de Patrimonio, aclara que la reforma se hará “con respeto” y que el aforo resultante será “suficiente”

Visita al Imoma con Ana Pastor | LNE

Visita al Imoma con Ana Pastor | LNE

El Alcalde de Oviedo no entiende de jarros de agua fría. Un día después de que se conociese que Patrimonio condiciona su luz verde a la reforma de la plaza de toros de Buenavista a mantener el aforo que marca el tamaño de las puertas de entrada y salida, que recomienda no tocar, Alfredo Canteli despejó con entusiasmo la inquietud de las recomendaciones del Principado: “Habrá que ampliar y lo permitirán”.

El regidor ovetense basa su confianza en que el proyecto de reforma se hará “con respeto”, “respetando todo lo que haya que respetar”, pero desafiando con lógica las prevenciones patrimoniales: “habrá que ampliar las puertas para que la gente pueda entrar y salir”.

Canteli no entra en si los metros permiten evacuar a 5.000 (como pretende el anteproyecto del Ayuntamiento) o menos de 3.000 (como sucedería si no se aumentan las vías de evacuación), pero tampoco quiso pillarse los dedos poniendo una cifra encima de la mesa. “El aforo será el que salga cuando el proyecto esté hecho; hay un aforo de gradas y un aforo del ruedo, y cuando sumemos todo habrá un aforo suficiente”, razonó.

Para el Alcalde las pegas del Consejo de Patrimonio no son, en todo caso, una cuestión esencial en todo el asunto de la reforma de la Plaza de Toros. Lo importante, recalcó ayer de nuevo, es que Patrimonio haya abierto por fin la mano a que se toque el coso de Buenavista, superando una situación de bloqueo arrastrada durante casi una década. “Hay un visto bueno a un tema atascado que intentaron otros alcaldes, eso es lo positivo. Luego saldrán las plazas que tengan que salir”, concluyó Canteli.

Desde la oposición, quien sí interpretó como un jarro de agua fría el informe de Patrimonio fue Cristina Coto, que pidió a Canteli “que se sosiegue”. “La felicidad”, dijo la portavoz de Vox, “llegará cuando veamos finalizada la recuperación de la plaza de toros”. Para la concejala “los numerosos condicionantes que pone el Principado complican notablemente el proyecto e impiden fijar la fecha, como hace el alcalde, de la finalización de las obras”. Por ello, y para “evitar más retrasos” y que las obras “puedan empezar lo antes posible”, recomendó al Alcalde que envíe al Principado “un planteamiento que respete sus exigencias, de lo contrario nos tememos que no nos permitan dar ni un paso y que el coso siga cayéndose”.

Difícil encaje

El informe de Patrimonio conocido ayer informa favorablemente a la consulta del Ayuntamiento referida a un nuevo proyecto para reformar la plaza. Después de que el mismo órgano tumbara el plan director de 2013 sin dar posibilidad a actuar sobre una estructura declarada en ruina en 2008 pero que tiene la calificación de BIC, ahora el planteamiento pasa por pedir instrucciones previas, sin aportar a Patrimonio un anteproyecto completo pero sí las líneas maestras e lo que se pretende hacer.

El órgano competente en patrimonio cultural del Principado da la razón en algunas cuestiones claves: mantenimiento del primer graderío (el original), retirada del añadido posteriormente y construcción de uno nuevo más el segundo tramo que tenía la plaza según el proyecto original de Juan Miguel de la Guardia. Además, también admite que, como plantea el Ayuntamiento, se pueda instalar una cubierta retráctil, siempre que la estructura que la soporte no suponga una agresión para el edificio. ¿Cuál es, entonces el problema? Tiene que ver con la ampliación de las salidas y las entradas para adecuar el edificio a la normativa de seguridad. Patrimonio dice que no se puede plantear un aforo previo y adecuar la reforma para conseguirlo, sino que es el propio edificio y sus características protegidas e inalterables las que deben marcar el número de plazas. Solo admite, pero con muchas reservas (“solución excepcional de difícil encaje legal”) que se amplíen “ligeramente” las entradas y salidas.

El arquitecto José Ramón Fernández Molina, especialista en conservación y recuperación del patrimonio, fue uno de los autores del informe que contribuyó a echar por tierra por primera vez el plan director. Ahora, sin embargo, considera que Patrimonio debería de ser “un poco flexible” con lo referido a las vías de evacuación y aprecia “cierta tendencia a la ortodoxia” en las últimas recomendaciones. Molina pide que se “dé margen de libertad para actuar”, y en el caso de las puertas argumenta con lo sucedido en viviendas con determinados de protección donde finalmente se permitió instalar ascensores respetando solo en parte las escaleras preexistentes. “En este caso no veo inconveniente a que aparezcan unos, huecos, unas formas rectangulares, incluso con diseño moderno, es algo asumible y no estamos hablando de que alteres unas puertas renacentistas o barrocas”.

Fernández Molina entiende, en todo caso, el argumento de fondo de no manipular el edificio más de lo permisible para forzar una aforo extra. “Es la lógica de no meter más de lo que cabe”. Cuestión distinta es la pega a las nuevas fachadas correspondientes al recrecido que Patrimonio permite, para obtener la altura original, pero, matiza el informe, “sin ser mimético ni ajeno al edificio”. Molina cree que, dado que existe material fotográfico con el estado original de la plaza, lo mimético sí estaría permitido, aplicando “una restitución literal, filológica”, aunque entiende que lo que el Principado intenta evitar con esta advertencia son intervenciones “demasiado gamberras”. En lo referido a las gradas originales tampoco acaba de entender las apreciaciones de Patrimonio de no adecuarlas y dejarlas como están. “Esas plazas”, resume Fernández Molina, “tienen las dimensiones que tienen, y hoy no procedería meter a calzador el aforo que en su día pudo tener la plaza en las corridas”.

Visita al Imoma con Ana Pastor

Canteli se pronunció ayer sobre la plaza de toros antes de visitar las instalaciones del Imoma con la vicepresidenta del Congreso Ana Pastor. En la fotografía, desde la izquierda, el exsenador del PP Isidro Fernández Rozada, la responsable de Sanidad del PP asturiano Beatriz Polledo; la presidenta del PP asturiano, Teresa Mallada; Pastor, el Alcalde, Jose Luis Sáenz de Santamaria, responsable de los Servicios Jurídicos de la Corporación Masaveu; Pablo Román, responsable de Operaciones del Imoma (en segunda fila); José Luis San Agustín, presidente del Imoma; la gerente Ana Braña y Juan Cadiñanos, director del laboratorio de medicina molecular del centro.

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