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Fallece a los 95 años Ramón Platero, “cura piadoso” y gran artífice del Museo de la Iglesia

“Era todo un caballero y estuvo lúcido hasta el final”, dicen los compañeros del religioso, que residía en la Casa Sacerdotal desde 2011

Ramón Platero, en una imagen de archivo durante su etapa como director del Museo de la Iglesia en 2010. | LNE

Ramón Platero, en una imagen de archivo durante su etapa como director del Museo de la Iglesia en 2010. | LNE

De manera discreta, sin perder un ápice de su exquisita amabilidad y plenamente lúcido hasta el último momento. Así se despidió de este mundo Ramón Platero Fernández-Candaosa, “el cura piadoso” de la Diócesis de Oviedo, fallecido este viernes a los 95 años en la Casa Sacerdotal, su hogar durante la última década, donde llevó una rutina tranquila y de oración tras una larga trayectoria en la que ocupó numerosos cargos de responsabilidad diocesana, la mayoría vinculados a la conservación e investigación del patrimonio artístico y cultural de la Iglesia.

Platero nació en La Caridad (El Franco) en 1925. Fue ordenado sacerdote en 1948 y posteriormente obtuvo la licenciatura en Arqueología Cristiana y Arte Sacro en Roma. Desde entonces no se despegó de puestos de responsabilidad. Nada más ordenarse fue secretario personal del Obispo de Oviedo Benjamín de Arriba y Castro durante casi un año para luego pasar como coadjutor por las parroquias de San José (Gijón) y Turón (Mieres. A partir de ahí, fue profesor en varios seminarios, estuvo un lustro en Barbastro (Huesca) a mediados de los años cincuenta y a su vuelta a Asturias pasó por numerosos cargos de responsabilidad en el Arzobispado.

Desde los años 80 se entregó en cuerpo y alma a velar por la riqueza cultural y documental de la Iglesia asturiana. Entre 1980 y 2004 fue presidente de la comisión diocesana de Patrimonio Artístico y Documental. En 1985 se incorporó a la junta de gobierno del Museo de la Iglesia y desde 1992 hasta su retiro en 2010 fue la cabeza visible de un equipamiento creado para poner en valor el patrimonio cultural de la Esposa de Dios en el Principado.

“Sentido del humor”

En 2011 se trasladó a la Casa Sacerdotal, donde se ganó la simpatía y el reconocimiento de los más de medio centenar de colegas mayores alojados en las instalaciones de la céntrica calle San José. “Era todo un señor, tenía buen sentido del humor y la cabeza lúcida a pesar de la edad y el deterioro físico”, indica José Ramón González Montoto, sacerdote y responsable de la residencia de los curas mayores, a cuyos oficios acudía de manera ineludible el fallecido. “Siempre le llevaba la comunión, todavía lo hice dos días antes de que se pusiera pachucho”, apunta sobre el religioso, que en la última etapa de su vida se desplazaba en silla de ruedas acompañado por su cuidador, Marco, al cual quería “como un hijo”.

Si con alguien trabajó codo con codo el exdirector del Museo de la Iglesia fue con Agustín Hevia Ballina. El director del archivo diocesano fue subdirector del equipamiento museístico en la época de Platero, al cual define como el gran artífice del proyecto gestado en los años ochenta, que abrió sus puertas en 1990. “El patrimonio diocesano artístico y cultural tuvo en don Ramón una persona muy entregada y de una gran relevancia”, apunta Hevia Ballina, incapaz de explicar la dimensión del Museo sin hacer referencia a la labor del religioso fallecido. “En todos los foros delegados de patrimonio se considerará Oviedo como un elemento preciosista de lo más actual y eso no hubiese sido posible sin su director”, añade el archivero e igualmente piedra angular del proyecto museístico instalado en el piso superior del claustro catedralicio.

Hevia define a su compañero de fatigas como “un gran caballero”, una consideración compartida igualmente por el deán de la Catedral. “Tenía un señorío muy grande, mucha amabilidad y era un hombre muy piadoso”, explica Benito Gallego, recordando el gran papel desempeñado por Platero como fabriquero de San Salvador. “Básicamente su función era impedir que la Catedral se cayera a trozos y a pesar de no contar ni con una peseta hizo muy buena labor”, destaca el máximo responsable del Cabildo.

Tres funerales

Si bien la familia no instalará capilla ardiente debido a la situación sanitaria actual, a lo largo de la jornada de hoy se celebrarán tres funerales en su memoria. El primero de ellos tendrá lugar en la Casa Sacerdotal a las diez de la mañana. Dos horas después, la Catedral de Oviedo será escenario de una nueva misa dedicada a Ramón Platero y, por último, hay prevista una Eucaristía por su eterno descanso a las 16.00 horas en la parroquia de Castropol, en cuyo cementerio recibirá cristiana sepultura justo a continuación de los oficios.

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