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Así quedará la rotonda de la Cruz Roja tras la reforma: un gran espacio verde

La contratación del proyecto para transformar el entronque del Vasco y General Elorza pone en marcha la reforma del bulevar de Santullano

Fotorrojo de la glorieta de la Cruz Roja de Oviedo.

Fotorrojo de la glorieta de la Cruz Roja de Oviedo. LNE

Un año después de que Alfredo Canteli y Nacho Cuesta, Alcalde y concejal de Urbanismo, presentaran a los concejales del equipo de gobierno las líneas maestras de la nueva versión de aquel bulevar de Santullano, el proyecto echa a andar con la contratación del plan para reformar el primer tramo de la salida Noreste de la ciudad, la plaza de la Cruz Roja, que pasará a convertirse en un gran espacio verde en medio de la ciudad.

De aquellas primeras musas que esbozaron el área de Infraestructuras en colaboración con los arquitectos Alfredo Antuña y Daniel Villanueva, el departamento ha descendido al teatro de unos pliegos técnicos, ya finalizados, que servirán ahora para lanzar el concurso con el que contratar un proyecto concreto para el entronque del Vasco con General Elorza. No hay, por tanto, proyecto definitivo para saber cómo quedará ese primer tramo del bulevar, su inicio o su final, según se mire, pero sí qué es lo que Infraestructuras espera del mismo, qué requisitos deberán cumplir los diseños que opten al concurso. Y lo que pide el área dirigida por Nacho Cuesta es que se diseñe un gran espacio verde en vez de una glorieta, que permita distribuir el tráfico pero también calmarlo, pensada para los peatones, las bicicletas o los patinetes.

Los pliegos definen el ámbito sobre el que se pretende actuar como el de la propia glorieta existente, sus accesos desde las calles Amparo Pedregal, Fernando Vela, General Elorza, Víctor Chávarri, inciden en el aparcamiento del Vasco e incluyen el tramo de la antigua A66 en dirección a Santullano. No se precisa qué tamaño deberá tener la pieza resultante, pero ya da una idea de que se busca algo mucho mayor que la rotonda actual cuando sugiere que “deberá obviamente extenderse en las citadas calles según las necesidades de trazado para que la geometría viaria resulte funcional”.

Con un presupuesto de licitación de 52.000 euros y financiación de los fondos europeos EDUSI, las instrucciones del concurso no despejan la solución definitiva, no se utiliza aquel término de “rotonda amorfa” escuchado hace un año, pero la literatura de los pliegos hace pensar en algo bastante distinto a una glorieta, en tanto que se refiere a “un nuevo espacio público de uso para los ciudadanos”. Tendría más que ver, por tanto, con el concepto de rotonda transitable o plaza encajada, similar a lo que Vigo hizo recientemente en la Plaza de América, el Columbus Circle de Nueva York o el Logan Circle de Washington. En todos estos casos se trata de puntos conflictivos de tráfico donde se ha buscado una solución que calme a los coches y que cosa los barrios, estableciendo vegetación, área de descanso y zona transitable para mejorar la calidad de la ciudad.

En el lenguaje de los pliegos municipales: “Una nueva morfología de glorieta que canalice los distintos flujos de tráfico y viales con una nueva área verde en su interior que, además de facilitar la fluidez del tráfico, facilite el tránsito peatonal y posibles usos de movilidad alternativa, en los diferentes sentidos y en adecuadas condiciones de seguridad. De este modo se obtiene además un nuevo espacio público de uso para los ciudadanos”.

Tratándose de plazas y rotondas y dada la densidad del tráfico, el concurso se convierte un poco en la cuadratura del círculo, pero ese es, precisamente, el problema al que tendrán que dar solución los proyectos que quieran ganarlos. Los pliegos dejan claro que no será fácil:

En todo caso, como ya había quedado claro con los nuevos límites de velocidad en Santullano y desde la puesta en funcionamiento del parking del Vasco, el proyecto no contempla una vía rápida para el tráfico rodado. Al revés, se pide “la reducción de velocidad y revisión de la intensidad de tráfico rodado”.

También deja claro que el resultado ha de ser un “eje verde urbano”, pensado en el contexto del bulevar y sus grandes piezas (parque de Santullano, iglesia de San Julián de los Prados, fábrica de La Vega...) y que será una oportunidad para hacer pedagogía sobre la calidad de los espacios urbanos y ejemplar en la forma de llevar a cabo el proyecto con participación ciudadana y gestión detallada de los pasos a dar.

Nueva entrada la ciudad

El primer teniente de alcalde, Nacho Cuesta, saludo la finalización de los pliegos y la inmediata contratación del proyecto como el “arranque definitivo de la remodelación de la entrada a la ciudad y el rediseño del entorno de San Julián de los Prados. Por fin llevamos a la práctica el proyecto que ese entorno necesita. Con esta primera actuación que licitaremos en unas pocas semanas conseguiremos redistribuir y canalizar los crecientes flujos de tráfico de ese entorno, integrar y acercar barrios colindantes, ganar un gran espacio verde y de tránsito peatonal para la ciudad y mejorar el principal acceso a Oviedo. Es el primer escalón de uno de los proyectos más importantes del mandado, la remodelación del entorno de San Julián de los Prados, que dará una solución definitiva a las reivindicaciones históricas de los vecinos”.

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