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La reposición de las placas de bronce culmina la restitución del viejo callejero

Operarios municipales concluyeron ayer el cumplimiento de la sentencia que tumbó la aplicación de la ley de Memoria Histórica

Un operario se dispone a poner la placa de Sargento Provisional, que vuelve a su antigua denominación tras haber sido Sara Suárez Solís. | Irma Collín

Un operario se dispone a poner la placa de Sargento Provisional, que vuelve a su antigua denominación tras haber sido Sara Suárez Solís. | Irma Collín

La necesidad de suboficiales durante la Guerra Civil obligó a los alzados al nombramiento provisional de alféreces y sargentos. De aquellas urgencias quedaron, en el callejero de Oviedo, nombres como el que ayer recuperó la calle que había sido rebautizada como Sara Suárez Solís en aplicación de la ley de Memoria Histórica. Las viejas placas de bronce acabaron de volver ayer a las calles de Oviedo con la misma provisionalidad de aquellos suboficiales: la urgencia la da la sentencia, pero su transitoriedad la anticipa la nueva ley del Principado que obligará a volver a cambiar los nombres dentro de un año, aproximadamente.

Aunque la reposición de los viejos nombres, que supone también retirar los letreros azules del nuevo material y volver a fundir las placas de bronce, se empezó a desarrollar a mediados de la semana, los trabajos no finalizaron hasta ayer. En concreto, los nombres de Calvo Sotelo, plaza de la Gesta, Sargento Provisional y Coronel Aranda se colocaron a lo largo de la mañana.

Aunque el cambio durará previsiblemente solo unos pocos meses, reponer durante este tiempo las placas de 17 calles –otras 5 ya habían sido repuesta anteriormente– costará más de 8.000 euros y afectará a 5.228 vecinos que estarán obligados a cambiar de nuevo su dirección postal. La factura del coste por estos cambios obligados por la Justicia podría crecer considerablemente, pues el Ayuntamiento ha tenido que formalizar un contrato para reparar o fabricar nuevas placas de bronce que fueron dañadas o destruidas durante su retirada por orden del tripartito en 2018.

El Ayuntamiento se vio obligado a recuperar las viejas denominaciones tras una sentencia judicial que considera que la aplicación de la ley de Memoria Histórica no fue correcta por la forma en que se nombró la comisión asesora. Aunque el equipo de gobierno pidió una suspensión de la sentencia ante la más que probable aplicación de la nueva ley regional de Memoria Democrática que obligue a modificar de nuevo el callejero, el juez mandó ejecutar el fallo.

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