El compositor y director de orquesta Nacho de Paz (Oviedo, 1974) acaba de ser proclamado ganador de la primera edición del Premio Internacional de Composición SGAE “CullerArts” para violín con su obra “Lichtstrahl 1” (en castellano, “Haz de luz”).

El galardón, dotado con un premio en metálico de dos mil euros y convocado por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en colaboración con el Ayuntamiento de Cullera, tiene como objetivo estimular la creación de nuevas composiciones para violín y reconocer la labor de sus creadores. La pieza ganadora será obra de obligado estudio e interpretación para todos los concursantes en la fase eliminatoria de la III Edición del Concurso Internacional de Violín CullerArts, que se celebrará el próximo mes de septiembre. Además, el compositor Nacho de Paz formará parte del jurado del certamen.

“Normalmente no compongo; de hecho, llevaba diez años sin hacerlo, pero la pandemia me dio la oportunidad de volver a escribir porque tenía tiempo libre. Supongo que ser director de orquesta me permite conocer muy bien el trabajo de otros y aprender muchísimo, algo que he incorporado en mis nuevas composiciones”, ha explicado Nacho de Paz al recibir el galardón de manos del presidente de la SGAE, Antonio Onetti.

“Lichtstrahl 1” se impuso sobre las otras 36 obras presentadas al certamen con el respaldo de todo el jurado, integrado por Cecilia Bercovich (intérprete de violín y viola), Ferrer Ferran (compositor, director de orquesta y miembro del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana) y Cristóbal Soler (director artístico y musical de “CullerArts”).

La obra “Lichtstrahl 1” tiene su origen en el periodo de restricciones sanitarias provocadas por la pandemia y fue escrita en otoño de 2020 en Viena (Austria), donde Nacho de Paz se encontraba preparando los ensayos para participar en el prestigioso festival de música contemporánea Wien Modern. Así, en medio de “esta extraña situación”, apunta, tras siete meses de cancelaciones y confinamiento, el compositor se lanzó a escribir la obra. “Había leído en internet la noticia de la convocatoria del concurso y, de repente, entre ensayo y ensayo, me encontré componiendo una pieza para violín, de forma muy rápida e impulsiva, con mucha ilusión”.