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SACO dibuja un mapa de los sonidos ovetenses

El festival audiovisual reúne a cineastas y diseñadores de audio que entremezclan su trabajo en piezas para repensar la ciudad

La presentación de “Plano Sonoro”, ayer. Por la izquierda: María Antonia Pedregal, Gonzalo Tapia, Celia Viada, Pablo de María y Ramón Lluís Bande. | Franco Torre

La presentación de “Plano Sonoro”, ayer. Por la izquierda: María Antonia Pedregal, Gonzalo Tapia, Celia Viada, Pablo de María y Ramón Lluís Bande. | Franco Torre

Un plano fijo de la iglesia de La Cadellada que colisiona con los sonidos de la calle. La captura de una cámara de seguridad acompañada por los aplausos a los sanitarios. Una pescadera del Fontán que limpia una pieza mientras un coro asincrónico de voces describe sus acciones. El segundo volumen de “Plano Sonoro”, la iniciativa de la Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo (SACO) para conformar un retrato alternativo de la capital, se presentó ayer en el Museo Arqueológico, con tres piezas en las que las imágenes tomadas por un grupo de cineastas asturianos (Ramón Lluís Bande, Celia Viada y Gonzalo Tapia) dialogan con las piezas creadas ex profeso por otros tantos diseñadores de sonido (Fernando Pocostales, Óscar Nieto y Jorge Alarcón).

Fotograma del vídeo de Ramón Lluís Bande incluido en la muestra “Plano Sonoro.

“Son trabajos muy personales, realizados desde una libertad creativa absoluta, con los que vamos completando un plano audiovisual de Oviedo”, explica el director de SACO, Pablo de María, que insistió en que el objetivo es seguir dando continuidad a esta iniciativa en próximas ediciones, y que inauguró la muestra acompañado por los tres cineastas participantes y por la nueva directora del Arqueológico, María Antonia Pedregal, en el que fue su primer acto oficial en el cargo.

Fotograma del vídeo de Celia Viada incluido en la muestra “Plano Sonoro.

La singularidad de la propuesta radica en que los cineastas y los diseñadores de sonido no trabajan juntos, ni siquiera saben quién es su contraparte, sino que se van remitiendo el material sin ver el montaje final hasta el mismo estreno. “Es una experiencia interesante para mí porque va contra mi método de trabajar, que pasa por capturar a la vez el sonido y la imagen. Pero aún así traté de encajar este experimento en mi obra y en mi trabajo sobre la memoria y la desmemoria, capturando dos paisajes políticos, que se refieren a la represión del movimiento obrero en el siglo XX”, explica Bande. Para su pieza, el cineasta tomó sendos planos de la iglesia de La Cadellada y de la antigua cárcel, hoy Archivo Histórico de Asturias, que dialogan con las piezas sonoras de Fernando Pocostales.

Celia Viada, por su parte, combina un plano general de la ciudad capturado por una cámara de videovigilancia, que se combina con un audio con aplausos a los sanitarios capturado por Óscar Nieto. “Fue un auténtico reto porque yo pienso mucho en sonido cuando hago algo, porque me interesa mucho construir narrativamente desde el sonido”, explica Viada.

Fotograma del vídeo de Gonzalo Tapia incluido en la muestra “Plano Sonoro.

Gonzalo Tapia, por su parte, fijó la cámara en un puesto de pescado del Fontán, en el que una pescadera preparaba una pieza para un cliente. “En esa escena encontré un equivalente a los espectáculos en vivo. El plano quedaba muy bien armado, muy completo, con la pescadera trabajando, todos los peces muertos allí delante, un cliente grabando con la cámara...”, explica el cineasta. Completa el filme una composición sonora de Jorge Alarcón, quien combinó diversas descripciones del propio plano, de distintos elementos, que se muestran como un coro asincrónico en torno a la acción de la pescadera.

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