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La alegría de los 75 agraciados con el plan de empleo de Oviedo: "Es como si te toca la lotería"

Albañiles e informáticos con más de 45 años y un largo periodo en el paro copan las contrataciones, que se harán efectivas “en semanas”

Las colas para entregar la documentación del plan de empleo.

Las colas para entregar la documentación del plan de empleo.

Ni el frío, ni las largas esperas, ni los trámites administrativos pudieron ayer con tanta alegría y satisfación en La Corredoria. Una larga cola rodeó durante buena parte de la mañana el Centro de Formación Ocupacional de Oviedo. Los 75 seleccionados para ocupar los puestos del nuevo plan de empleo municipal, así como varias decenas de reservas, fueron citados para aportar la documentación necesaria para formalizar unos contratos esperados como agua de mayo y que podrían formalizarse “en semanas”, según fuentes municipales. “Es como una lotería”, confesaba en la parte delantera de la cola el ovetense Luis Javier Álvarez, entusiasmado con la inminente firma de un contrato de un año como peón de albañil que le vendrá de perlas a sus 58 años para engordar la cotización antes de jubilarse.

Desempleados de larga duración mayores de 45 años procedentes de sectores como la construcción o la informática acaparan la mayoría de las contrataciones, a las que aspiraron 432 personas. “Este contrato es para mí un regalo porque llevaba un año buscando sin éxito un trabajo”, apunta Noemí Berrocal, ovetense de 46 años con apenas un lustro cotizado a pesar de su versatilidad laboral. “Trabajé un tiempo de comercial, luego aposté por el sector audiovisual, pero el empleo se fue a pique y ahora a pesar de mis conocimientos informáticos no me contratan por falta de experiencia”, indica esta mujer de 46 años.

“Es como una lotería”, celebran los 75 seleccionados del plan local de empleo

Pese a que a los dirigentes políticos y empresariales se les llene la boca con la palabra digitalización, a día de hoy son muchos los formados en el sector informático incapaces de encontrar un empleo. Nicolás Canga, al igual que Noemí Berrocal, llevaba un largo tiempo buscando una salida laboral y a pesar de vivir en Gijón el destino ha querido que la encontrara en la capital del Principado. “Viene muy bien pues a mis 50 años llevaba 18 meses de desesperación”, señala este trabajador que antes de sentarse ante un ordenador probó suerte en otros campos como la electromecánica y la electrotecnia. “El contrato no solo me vendrá bien para cobrar un sueldo digno, sino que me permitirá también actualizarme”, asegura Canga.

El plan de empleo incluye varios programas que van desde la limpieza de cunetas hasta la puesta en marcha de servicios de asesoramiento a comerciantes y hosteleros para modernizar sus negocios. En este último apartado, Ignacio Goicochea asumirá un gran protagonismo como coordinador de proyectos digitales. “Es una enorme alegría volver a trabajar tras tres años en el paro y percibir un salario digno a mis 58 años”, apunta este vecino de Oviedo que halló en la capital del Principado un hogar tras residir durante buena parte de su vida en Vigo.

Los proyectos de limpieza de cunetas y recuperación de edificios municipales supondrán un balón de oxígeno para muchos desempleados provenientes del sector de la construcción e incapaces de reinsertarse en el mercado laboral debido a su avanzada edad. “A los vejestorios ya no nos quieren las empresas”, señala medio en serio medio en broma Juan Antonio Cuadrado antes de entregar la documentación necesaria para ser contratado por el Ayuntamiento como encargado de obra.

Encarar la jubilación

A las órdenes de este operario estarán varios albañiles veteranos como Fernando Fernández o Luis Javier Álvarez, que, a sus 62 y 59 años, respectivamente, ven en el plan de empleo una oportunidad única para llegar en mejores condiciones a la jubilación. “Tenía pensado retirarme dentro de un año y este contrato me viene de perlas”, sostiene Fernández, entusiasmado con volver a la vida activa en una época muy dura para los parados de su edad. “Es muy difícil que alguien a estas alturas te quiera contratar porque buscan gente más joven”, se lamenta Luis Javier Álvarez, quien anima a las administraciones a llevar a cabo más iniciativas de empleo público de este tipo. “Para gente como nosotros es como si nos tocara el gordo”, apunta.

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