“Habrá más pandemias y el gran reto que enfrenta ahora la comunidad científica es predecirlas”. Así lo dijo ayer Santiago Moreno, jefe de Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, que abrió en la Cámara de Comercio de Oviedo el ciclo “Pandemias”, organizado por Tribuna Ciudadana, con una conferencia en la que repasó la historia de las grandes epidemias que han asolado a la humanidad.

Moreno fue presentado por Carlos Larrea, directivo de Tribuna Ciudadana y jefe del servicio de Inmunología del HUCA. También recibió la bienvenida de José Manuel Ferreira, presidente de la Cámara, y Pedro Sánchez Lazo, presidente de Tribuna Ciudadana. “Las pandemias nos han afectado siempre. Es una realidad que han vivido nuestros antepasados desde el Paleolítico y hemos sobrevivido a ellas”, señaló el doctor Moreno, convencido de que la Humanidad debe estar preparada para enfrentar nuevas epidemias en los próximos años.

“No soy historiador, pero está claro que las pandemias no son historia del pasado. La primera de la que se tiene noticia fue la fiebre tifoidea que sufrió el Peloponeso causada por bacterias”. Moreno recorrió la historia de las grandes epidemias que ha sorteado la Humanidad, con especial detenimiento en la epidemia de lepra que asoló Lyon (Francia) en el año 583, cuando los gobernantes de la ciudad decretaron el aislamiento de los enfermos. En años posteriores, muchos países de Europa siguieron sus pasos y para el año 1200 había alrededor de 19.000 “colonias de leprosos” repartidas por el continente. La peste bubónica o peste negra, la más devastadora en la historia de la humanidad afectó, a Europa y a Asia en el siglo XIV y alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353. Mató a 50 millones de personas, con especial incidencia en las ciudades de Hamburgo, Colonia y Bremen. Santiago Moreno tampoco pasó por alto las pandemias que llevaron los colonizadores a América, a través de microorganismos desconocidos en el Nuevo Continente que contribuyeron a diezmar a la población indígena en mayor medida que las batallas por la conquista.

La gran peste de Londres, en el siglo XVII, fue la última epidemia de peste bubónica en Inglaterra. Sucedió en el contexto de la segunda pandemia de peste bubónica en Europa, un período de epidemias intermitentes originadas en China en la década de 1330, como explicó Moreno, profesor titular de Medicina en la Universidad de Alcalá. Las pandemias continuaron en la Edad Moderna, con la peculiaridad de compartir un origen vírico. Fue el caso de la llamada gripe rusa o de la propia gripe española, que mató entre 1918 y 1920 a más de 40 millones de personas en el mundo. “En los últimos 40 años hemos asistido al ébola, el VIH, el síndrome respiratorio agudo grave (SRAS) Sars, la gripe porcina, la gripe aviar y el covid, está claro que van en aumento”, recalcó Moreno, que se licenció en Medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia en 1982 y realizó una estancia para completar su formación en el Centro de Investigación Clínica de Sida de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

“El sida ha afectado a todos los países y ha provocado más de 35 millones de muertes”, indicó. En opinión de Moreno la proliferación de pandemias responde al incremento de los desplazamientos, al cambio climático y a la mala relación con los animales que son expulsados de sus hábitats. Moreno destacó la importancia de contar con capacidad técnica para hacer diagnósticos y evitar el colapso del sistema sanitario.