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La alcaldesa de Las Regueras advirtió del mal estado del tramo del accidente mortal

“El asfalto está gastado, aunque todo apunta a un despiste”, explica Méndez | “Era un hombre amable”, dicen los conocidos del fallecido

Los servicios médicos y los coches implicados en el accidente mortal de Las Regueras. | L.V.T.

Los servicios médicos y los coches implicados en el accidente mortal de Las Regueras. | L.V.T.

La alcaldesa de Las Regueras, la socialista Maribel Méndez, se puso en contacto hace unas semanas con el Gobierno regional para advertir del mal estado del tramo en el que se produjo el accidente mortal que le costó la vida el viernes a Juan F. F., un hombre de 59 años natural del propio concejo y residente desde hace años en Oviedo. “Informé de que el asfalto está gastado, pero en esta ocasión, desgraciadamente, todo apunta a que fue un despiste. Es un tramo en cuesta y el coche en el que viajaba el fallecido iba en sentido ascendente, no parece que haya patinado”, señala Méndez.

Juan F. F. falleció en el acto tras sufrir un choque frontal contra otro vehículo en el que viajaba una familia cuando circulaba por la carretera AS-371 (Oviedo-El Escamplero), concretamente entre los núcleos de Gallegos y Los Arroxos. Iba con su pareja, que tiene 55 años y que también resultó herida de gravedad y tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) con un traumatismo abdominal grave. Los ocupantes del otro turismo, entre ellos un niño de 8 años, sufrieron contusiones de poca consideración, aunque también fueron atendidos en el HUCA. V. A. G., de 40 años, se quejaba de un golpe en la rodilla, mientras que el niño de tenía dolores en el tórax. El accidente se registró alrededor de las ocho y veinte de la tarde.

Plan de empleo

Los vecinos de la zona aún están consternados por lo sucedido. Juan y su pareja eran dos personas muy conocidas en Las Regueras. Él, de hecho, había nacido allí, aunque se mudó a la capital hace años. A pesar de la distancia no había perdido la conexión con la zona. Allí, en su casa de Andallón, se le podía ver los fines de semana, acompañado de su pareja, alternando con los vecinos. El fallecido también trabajó hace años en un plan de empleo del Ayuntamiento del concejo reguerano. “Lo conocía de antes, pero mientras estuvo en el Ayuntamiento demostró ser una persona muy correcta”, afirma Maribel Méndez. Quienes conocían a Juan y a su pareja aseguran que ambos regentaron “hace unos diez años” el conocido restaurante El Pisón, en la carretera de San Claudio, “aunque fue poco tiempo”. Esos mismos amigos coinciden a la hora de señalar que el fallecido “era sobre todo un hombre muy amable”.

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