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Diego Javita, el hostelero de 40 años que lleva pagados casi 35.000 euros por cuatro salmones

Natural de Cangas del Narcea, hijo y sobrino de hosteleros, es un fanático de tradiciones como la del Campanu, le chifla la sidra denominación de origen y acaba de sacarse licencia de boxeador profesional

"Haremos un marmitako y serviremos tapas gratuitas a nuestros clientes": el Campanu de 2021 vuelve al restaurante el Bosque de Javita

Diego Javita, 40 años, es hostelero de cuna, pescador, cazador, un fanático de la sidra denominación de origen y un tipo dispuesto a echar siempre un cable: en los inicios de la pandemia supo que la policía local de Oviedo andaba corta de mascarillas y se las arregló para buscar proveedores hasta que pudo donar un millar de alta protección a los agentes municipales.

Pero si por algo se está haciendo un nombre en Asturias es porque lleva cuatro años siendo el "ángel" que financia a los pescadores del campanu.

En 2018 Javita se hizo con el primer ejemplar de la temporada salido de las aguas del Narcea y pagó la friolera de 12.300 euros; en 2019 se llevó el campanu de Asturias por 10.000 euros; en 2020, sin subasta por la pandemia, contactó de forma directa con el pescador que sacó la primera pieza y la compró por 2.000 euros; y el miércoles se hacía con un nuevo campanu de Asturias pagando 10.300 euros.

En total a Diego Javita los “salmones” de lujo de los ríos asturianos ya le han costado 34.600 euros. Y podría haber sido mayor incluso la inversión si en 2019 se le hubiera logrado la machada de hacerse con el doblete, llevándose también el campanu del Narcea. Llegó a pujar hasta 4.700 euros.

Buscando explicación a tanto gasto Diego Javita explica que a él le gusta la tradición y fomentar la cultura del campanu es apostar por un producto “de lujo” y por una de las tradiciones “más importantes de Asturias”.  Así que no le duele invertir en darle más visibilidad a la subasta de Cornellana y, de paso, promocionar sus negocios y agradecer la fidelidad de sus clientes.

Inicio de la subasta del campanu de Asturias, este año, en Cornellana

Pujó con ganas este año “pensando en los clientes, en poder tener un detalle con ellos, para que degustasen este producto que es un lujo; esta es una época en que la gente lo está pasando mal y merece la pena hacer un esfuerzo por todos”, explicaba sobre un gesto que tiene más trasfondo: el salmón se servirá gratis en tapinas de marmitako en el restaurante “El Bosque de Javita”. Eso sí, le salió algo más caro de lo previsto y por eso cuando le preguntan si habrá “campanu javita” el año que viene él dice que “igual habrá que parar en algún momento”.

Diego Javita es en realidad Diego Suárez Suárez. Hijo de los hosteleros que durante 40 años regentaron “El Cantábrico”, en el pueblo de Javita, en Cangas del Narcea. En el negocio familiar aprendió a atender la barra desde los 11 años, a lavar platos y a servir mesas, incluso atendiendo bodas. Sin perder de vista nunca la hostelería, Diego Suárez estudió Magisterio por inglés en Oviedo y acabada la carrera decidió viajar a Las Palmas de Gran Canaria para ayudar a su tío -que también se dedicaba a la restauración- y dar clases en un colegio. Vivió 14 años en las islas, trabajando por la mañana de profesor y por la tarde en la hostelería y sus vacaciones en Asturias solo sirvieron para que afianzara su amor por la tierra.

Fue en 2014, ya de vuelta en Asturias y afincado en Oviedo, cuando se hizo cargo con su hermana y su cuñado del traspaso de una sidrería en Gascona. Pidió la excedencia en educación y se centró la atención detrás de la barra de “El Bosque” -ya se llamaba así el negocio de parrilla que sus padres pusieron en marcha como complemento de “El Cantábrico” en Cangas del Narcea-. Dos años después se quedó como gerente único del negocio haciendo de los productos de calidad su santo y seña. Buena carne, buen pescado, la mejor sidra DO, el escanciado más cuidado y, como añadido, los campanos.

El pasado año, sin contar con la pandemia, se metió en la compra de un segundo negocio, “El Bosque de Javita”, cuya apertura el covid le obligó a posponer hasta el 26 de julio. El día del Carmen, patrona de Cangas, Diego Javita hacía su propio redoble de campanas en Oviedo y levantaba la persiana de su segundo restaurante, en el que este fin de semana se distribuirá en tapas el campanu del Eo.

Javita se acaba de sacar la licencia de boxeador profesional y entiende los negocios basados en buscar siempre la mejor promoción: creció viendo a su familia subvencionar la equipación de fútbol de algunos equipos de la zona y haciendo más atractivos los fines de semana en el restaurante con sesiones de canción asturiana y folclore. Y esas experiencias seguro que están detrás de gestos como financiarle al boxeador ovetense Aitor “El Diamante” Nieto el documental sobre su vida o ponerle su sello al campanu de Asturias. Él, que solo pescaba truchas, ha visto un filón en los salmones.

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