Más de 650 euros. Ese es el valor del secador, las planchas y unos cosméticos que se llevó como botín una timadora de una peluquería de Teatinos. “Dijo que me pagaba por transferencia. La hizo delante de mí, pero al final el dinero nunca llegó”, explica la víctima de la estafadora, una vieja conocida de la comarca de Avilés, donde se calcula que ha defraudado más de 50.000 euros en diversos comercios.

El modus operandi fue el siguiente: la timadora, “bajita, delgada y de muy buen aspecto y formas”, fue a la peluquería en cuestión preguntando por un modelo profesional de planchas para el pelo. “Me dijo que le convencían y que, además, las tenía a muy buen precio. Tras estar allí charlando dijo que quería llevarse un secador y varios productos para el cabello”, relata la víctima.

El lío llegó a la hora del pago. La estafadora le aseguró que había superado el límite mensual de la tarjeta de crédito y que, si no tenía inconveniente, le pagaba por transferencia bancaria. “Sacó el móvil, le di mis datos y vi cómo hacía el ingreso delante de mí”, narra la peluquera.

El engaño no quedó ahí. La cuenta ascendía a 552 euros, pero la timadora simuló ingresar 652 euros. “Cuando me dijo que se había equivocado y que me había mandado dinero de más, yo, que no imaginé nada raro, le hice una transferencia a ella por ese importe”, explica con resignación la peluquera.

Esto sucedió un jueves. El viernes, al no haber recibido el dinero, la peluquera preguntó en su banco. Le dijeron que podía ser normal y que esperase al lunes, que es cuando debería llegar el importe que, finalmente, nunca llegó.

“El martes ya me di cuenta de que todo era un engaño y me fui a denunciar”, explica la afectada, que se enteró por una amiga de que la clienta en cuestión y sus formas tenían muchas similitudes con las de una timadora que había pegado numerosos palos en la comarca de Avilés en los últimos meses. “Me enseñaron una foto de ella y, efectivamente, era la misma persona. En comisaría también coincidieron en que muy probablemente se trataba de ella”, cuenta la víctima, que ya se ha puesto en contacto con otros afectados avilesinos.

La timadora en cuestión fue detenida el pasado febrero en Avilés, después de que la Policía recibiese numerosas denuncias de comerciantes de la comarca que aseguraban haber sido víctima de sus engaños. Los afectados, que se han organizado a través de un grupo de Whatsapp, estiman que en total ha defraudado más de 50.000 euros.

Por el momento constan dos sentencias firmes contra ella, ambas de cuatro meses de prisión. Si bien, todo apunta a que en los próximos meses deberá sentarse en más ocasiones en el banquillo. Por ello, su defensa trabaja contrarreloj para demostrar que la mujer padece graves problemas psiquiátricos. La estrategia de la defensa es conseguir la inimputabilidad de su representada, con lo que lograría evitar el ingreso en prisión. No así librarse de las deudas contraídas. Precisamente, el entorno de la mujer ya ha saldado algunos de los pufos dejados en varios comercios de la comarca avilesina.