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Luz verde para los dos rascacielos de San Lázaro, diez metros más altos que “La Jirafa”

Un informe de la CUOTA desbloquea un proyecto paralizado desde 2008, que acogerá un centro social de 2.000 metros cuadrados en sus bajos

Infografía de las torres de Patxi Mangado en San Lázaro

Infografía de las torres de Patxi Mangado en San Lázaro

Con casi 70 metros de altura, las torres diseñadas por Patxi Mangado engrosarán la lista de los edificios más altos de la ciudad. Tres metros por debajo de la Catedral, empatadas con la torre de Teatinos y diez por encima de “La Jirafa”, los edificios que se levantarán sobre el barrio de San Lázaro colocarán otro techo en la ciudad. Tras una parálisis de trece años, un informe del Principado permite volver a echar a rodar el proyecto para el solar del antiguo instituto. De las torres se lleva hablando desde 2008, pero ahora el Urbanismo regional ha desbloqueado el asunto. En principio, aunque tendrá ciertas modificaciones, el plan incluye 180 viviendas, instalaciones deportivas tales como piscinas o gimnasios, un geriátrico, equipamientos comerciales y, en su bajo, un gran centro social de 2.000 metros cuadrados. Una instalación destinada al barrio en la que fuentes cercanas al arquitecto aseguran que Mangado “ha prometido volcarse”.

El propietario del hotel Silken Monumental Naranco, Carlos Álvarez Naves, lidera al grupo de inversores asturianos que trata de relanzar el proyecto para levantar los grandes edificios residenciales y de servicios del barrio de San Lázaro. Se trata de un plan que iba a ser ejecutado por la constructora pública Sedes hace una década y que quedó pendiente tras el estallido de la crisis económica. A finales de 2019, el Ayuntamiento condicionó la viabilidad del proyecto al desarrollo del plan especial, pero surgieron las dudas sobre ciertos asuntos técnicos de la parcela. Según se desprende del informe de la CUOTA, fechado el pasado 19 de abril, este era el “tapón” que impedía que se desarrollase un proyecto que, ese año, el Consistorio marcó de “máxima prioridad”. En el Ayuntamiento tenían dudas sobre la edificabilidad de los terrenos, por lo que decidieron elevar la consulta al servicio regional de Urbanismo. El documento al que ha tenido acceso este periódico resuelve las diferencias de criterio entre los técnicos municipales y permite que se pueda desarrollar el proyecto. Pero antes de que empiecen los movimientos de tierras y aparezcan las grúas, hay que aprobar un plan especial que, según adelantan desde el estudio de Mangado, ya está “muy avanzado”. Todavía no se manejan fechas para el comienzo de los trabajos, siempre condicionados a ese plan especial, pero las partes quieren empezar “cuanto antes”. Aunque fuentes municipales aseguran que será difícil que las obras puedan comenzar hasta pasado el verano.

La mala suerte lleva acompañando al proyecto desde sus inicios. En 2008 chocó con la crisis del ladrillo y las torres quedaron como una infografía en la página web del arquitecto. El tripartito, denuncian desde el estudio del navarro, paralizó los trabajos. Y cuando parecía que la cosa marchaba, llegó la pandemia, obligando a realizar otro parón. Ahora, tras la resolución de la Comisión de Urbanismo del Principado, parece que las torres podrán empezar a crecer hasta el cielo de San Lázaro.

Patxi Mangado: "El proyecto de las torres sufrirá alguna pequeña modificación, ya no soy el mismo arquitecto que las dibujó"

La idea será la misma, levantar dos rascacielos “multifuncionales” que se conviertan en la cima de San Lázaro, pero su diseño sufrirá alguna modificación. Así lo adelanta el reputado arquitecto Patxi Mangado. Unos pequeños cambios a los que se siente “obligado”, porque según el navarro, ya no es el mismo arquitecto que dibujó los inmuebles en 2008. Ha pasado el tiempo y, por eso y por una cuestión de “autoexigencia”, el proyecto para las dos torres de unos setenta metros de altura tendrá alguna modificación antes de hacerse realidad. La idea que maneja el arquitecto es que sus grandes edificios contribuyan a un modelo de “urbanismo sostenible”. Los dos rascacielos ofrecerán múltiples servicios a la zona, “en la línea de lo que decía la alcaldesa de París (Anne Hidalgo), la ciudad en quince minutos”, explica el navarro.

La voluntad de la propiedad y del arquitecto es dotar a San Lázaro, no solo de dos rascacielos y un sinfín de pisos –en principio estaban proyectadas unas 180 viviendas–, también de servicios para el barrio. En la primera planta, explica Mangado, se hará un gran centro social, que tendrá una superficie de 2.000 metros cuadrados. Sobre ella, en los primeros pisos, se han proyectado otras dotaciones sociales: un geriátrico, un gimnasio y espacios comerciales “de calidad” que den servicios a la zona. Y, sobre ellas, se levantarán las plantas residenciales. En resumen, según Patxi Mangado, serán “una buena noticia para el barrio, pero también para la ciudad”. 

Según la descripción del proyecto, en este caso la ordenación de las torres también servirá “de pauta y fundamento a la resolución de otro problema de carácter general como es el del tráfico rodado” de San Lázaro.

El arquitecto navarro, que supo de la resolución del urbanismo regional para su proyecto a finales de la pasada semana, celebra que las torres de San Lázaro puedan, por fin, echar a andar. Según Mangado, tanto él como los propietarios están “muy ilusionados y con ganas de llevar a cabo las obras”. Desde el estudio no ven el momento de que se apruebe el plan especial, “se cumplan los procedimientos legales” y puedan comenzar unos trabajos que han estado en el cajón durante “demasiado tiempo”.

Patxi Mangado ya dejó su impronta en la ciudad con la ampliación del Museo de Bellas Artes de Asturias. Proyecto que sirve de portada a la página web de su estudio.

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