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El “caos educativo” de La Corredoria hace estallar al barrio: “Nadie nos escucha”

Las familias de los alumnos abocados a la semipresencialidad se citan mañana en el Instituto para exigir soluciones a la masificación del centro

Padres concentrados frente al instituto de La Corredoria en marzo para pedir el fin de la semipresencialidad.

Padres concentrados frente al instituto de La Corredoria en marzo para pedir el fin de la semipresencialidad.

Las familias de La Corredoria no pueden más. Los padres y madres del barrio están hartos de recibir largas y por eso mañana organizarán una concentración en la que aspiran a reunir a numerosas personas frente al Instituto con el objetivo de exigir el fin de la semipresencialidad y la búsqueda de soluciones a la masificación del centro de secundaria. “Nadie nos escucha, pero lo van hacer”, amenazan los organizadores de una movilización que llegará dos días después de la reunión mantenida por el director del centro, Francisco de Asís, con el Principado, de la cual solo se concretó la “voluntad” regional de buscar alguna solución.

Desde el inicio del presente curso son cientos los alumnos de 3º y 4º de la ESO que alternan las clases en las aulas con las sesiones telemáticas. Todo ello a pesar del recorte en los horarios para tratar de dar cabida al máximo número de estudiantes en unas dependencias claramente masificadas. A ello se suman las clases en horario vespertino a las que acuden los matriculados de bachiller, los cuales apenas pasan cinco horas en el centro, recibiendo muchas menos horas lectivas que los bachilleres de otras partes de Asturias. “Esta situación es inadmisible, pero nadie hace nada”, explica la presidenta de la AMPA, Sonia Ribeiro, convencida de que la movilización es la única alternativa ante tanto desmán.

Los progenitores reconocen haber perdido la confianza en los políticos. Los continuos retrasos en la construcción de un segundo instituto cuyos plazos llevan años y años alargándose en el tiempo, unido a la necesidad de cumplir con la normativa sanitaria y la incapacidad de la administración de habilitar nuevos espacios para impartir las clases dejan el derecho a pataleta como último recurso. “No podemos seguir esperando hasta septiembre sin que nos den solución”, apunta Ribeiro.

La convocatoria de la concentración busca responder a la falta de un compromiso firme del Principado ante las continuas exigencias de la comunidad educativa. La directora general de Planificación e Infraestructuras Educativas, Lydia Espina, recibió ayer al director con la intención de seguir explorando soluciones después de desechar, en un encuentro mantenido la semana anterior, la posibilidad de habilitar aulas fuera del recinto educativo.

La representante regional se comprometió entonces a estudiar la posibilidad de habilitar barracones de cara a los dos próximos cursos para garantizar la presencialidad mientras se construye el nuevo instituto, pero según fuentes cercanas a las partes ayer apenas se avanzó en ese sentido. “Hay una clara voluntad de mejorar la situación”, indicó Francisco de Asís, reconociendo trabas legales para llevar a cabo algunas de las fórmulas estudiadas. “Cada una de las alternativas planteadas tiene muchas complicaciones legales y los plazos estarán marcados por las dinámicas de la administración”, advirtió el directivo del centro.

Encuentros periódicos

Por su parte, fuentes de la consejería restaron relevancia al encuentro, encuadrándolo dentro de las citas periódicas que prevén concertar de ahora en adelante con la intención de seguir avanzando en las propuestas para buscar una solución que satisfaga las peticiones de las familias. “Se sigue trabajando”, señalan desde la consejería, tratando de tranquilizar a los afectados.

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