Somos Oviedo propuso ayer la rehabilitación del edificio de La Malatería, en San Lázaro, para destinarlo a residencia juvenil, además de la construcción de mini pisos con servicios compartidos para jóvenes y personas con diversidad funcional con el fin de que se puedan emancipar. La portavoz municipal, Ana Taboada, reclama reparar el edificio, abandonado hace diez años, a través de un convenio entre la administración del Principado, dueña de La Malatería, que debería hacerse cargo de la rehabilitación, y por otro lado el Ayuntamiento de Oviedo, que lo tendría que gestionar. “Necesitamos un plan de emancipación juvenil que evite el éxodo de la juventud fuera de Asturias, y que garantice la vivienda a nuestros jóvenes”, indicó la concejala.