Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Así se reparten las ayudas a la ópera: consorcios, criterios técnicos y conveniencia política

El INAEM priorizó los grandes teatros al dar las ayudas, pero un acuerdo entre el PNV y el Gobierno propició un trato exclusivo a Bilbao

Representación de “Los pescadores de perlas”, el pasado enero, en el teatro Campoamor.

Representación de “Los pescadores de perlas”, el pasado enero, en el teatro Campoamor. Ópera de Oviedo

El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) priorizó a las entidades de cuyos órganos de gobierno forma parte a la hora de repartir sus subvenciones a las temporadas de ópera cara a este ejercicio. Eso supuso que el Teatro Real de Madrid, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona y el Teatro de la Maestranza de Sevilla, además del Palau de les Arts de Valencia, a cuyo patronato se va a incorporar vieran cómo aumentaban su subvención, mientras que para el resto la perspectiva del INAEM pasaba por congelar las ayudas. Solo un acuerdo político, suscrito entre el PNV y el Gobierno de Pedro Sánchez en el marco de la negociación presupuestaria, propició que la Ópera de Bilbao recibiese un notable incremento de sus ayudas, de 200.000 euros, generando un agravio comparativo con las otras temporadas españolas: las de Oviedo, Las Palmas y La Coruña.

Con este incremento, Bilbao gozará de una ayuda de 817.500 euros, justo el doble que Oviedo, siete veces la que recibe Las Palmas y casi once veces la que se entrega a La Coruña.

“En el INAEM somos plenamente conscientes de que los teatros líricos son grandes centros de producción que dan trabajo a numerosos profesionales y empresas del sector cultural por lo que su labor es imprescindible en la cadena de valor y la sostenibilidad del tejido cultural. Prácticamente el grueso del incremento del presupuesto del INAEM para 2021 responde a nuestra responsabilidad institucional con los entes consorciados de los que el Ministerio de Cultura y Deporte, a través del INAEM, forma parte como miembro de sus órganos de gobierno, como es el caso del Teatro Real, del Gran Teatre del Liceu y del Teatro de la Maestranza o de aquellos de los que va pasar a formar parte, como es el caso del Palau de les Arts de Valencia y este incremento está destinado a cumplir con los compromisos adquiridos con ellos”, explica el departamento de prensa del Instituto, a raíz de una consulta de este periódico. “En el caso concreto de Bilbao”, continúan, “no estaba recogido en el borrador inicial de presupuestos, dado que esta modificación presupuestaria se realizó a través de una enmienda parlamentaria”.

Las ayudas a las temporadas líricas se incluyen en el programa 335A, con el que se financia, a través de transferencias y subvenciones nominativas, las acciones de fomento de la música, la lírica y la danza. “Este programa representa el grueso del presupuestos que gestiona el INAEM para el sector de la música y la danza”, explica el Instituto. Esas ayudas se dividen en cuatro apartados: el que agrupa las acciones que desarrollan los propios centros del INAEM, la concesión de premios nacionales, las ayudas que se otorgan en régimen de concurrencia pública y que otorga una comisión de expertos, y las denominadas “Acciones de fomento de la lírica, la música y la danza, a través del apoyo a otros agentes, personas físicas e instituciones”. Es a través de este apartado que el INAEM reparte transferencias y subvenciones nominativas a las temporadas de ópera.

Para entender cómo se hace este reparto, el INAEM explica que, ante la diversidad de entidades a las que se subvenciona, se las clasifica en diferentes tipologías. Según el grado de vinculación con el INAEM, se distingue entre entidades consorciadas, que son aquellas en las que está representando el Instituto y con la que existe un título jurídico que implica la transferencia de una cantidad anual (fija o calculada como un porcentaje del presupuesto) y no consorciadas, en las que no hay “ningún representante nombrado por el Ministerio y la cuantía no está predeterminada por ningún acuerdo vinculante”.

Aparte, el INAEM también clasifica los proyectos por su tipología. El grueso de las ayudas, “más del 40% del presupuesto total para subvenciones nominativas”, va para las temporadas de ópera, “dada la especificidad, calidad y complejidad” de estas producciones. Pero además, el INAEM aporta una serie de ayudas a festivales de música y danza.

Lo que deja claro el INAEM es que la subvención nominativa que recibe anualmente la Ópera de Oviedo (408.750 euros) responde a una calidad constatable, y que se mantendrá en el tiempo. “La subvención nominativa a la Fundación del Festival de Ópera de Oviedo, consolidada en los presupuestos del INAEM desde hace décadas, es la expresión de la calidad y excelencia de la labor realizada y de la importancia de poder desarrollar una temporada lírica en el Principado de Asturias”, sostiene el INAEM. Pero al no estar consorciada con el Instituto, como sí lo están los grandes teatros que desarrollan temporadas, y al no tener un respaldo político firme por parte del Principado, la Ópera de Oviedo está abocada, en el mejor de los casos, a mantener la ayuda que ya recibe, aunque por calidad y compromiso (fue la única de todas las temporadas españolas que completó todas sus funciones en el año del covid) merezca más.

Compartir el artículo

stats