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La tesis del accidente mortal en el IES Monte Naranco: “Si se hubiese agachado no habría pasado nada, pero intentó salir desesperadamente"

José Antonio Cuendias, que tenía 61 años, estaba intentando recuperar unas llaves que se habían caído por el hueco del elevador cuando se puso en marcha y le atrapó

Accidente mortal en Oviedo: Fallece el conserje del IES Monte Naranco aplastado por el ascensor del centro Irma Collín

Tenía 61 años y era un hombre muy querido por los alumnos y por el equipo docente del instituto Monte Naranco. José Antonio Cuendias Fernández, conserje del centro desde hace 17 años, perdió la vida ayer tras ser aplastado por el ascensor del edificio poco después de las nueve de la mañana, cuando los estudiantes estaban en clase y el trabajador se disponía a recuperar un manojo de llaves de diferentes estancias que había caído por el hueco del elevador. Abrió la puerta con una llave especial que tenía a su cargo y bajó al foso confiado tras enviar la cabina a uno de los pisos superiores, pero no accionó el dispositivo de seguridad para desactivar el sistema y eso le costó la vida.

Esa es al menos la hipótesis que sostiene la empresa encargada del ascensor, cuyos representantes explicaron poco después del suceso que este tipo de elevadores se ponen en marcha automáticamente pasado un tiempo y que “bajan solos” a la planta cero “sin que nadie apriete ningún botón”. El foso en el que estaban las llaves tiene una profundidad de 1,20 metros, un hueco que le hubiese servido de refugio al fallecido, pero el conserje “intentó salir desesperadamente” y se quedó atrapado entre la cabina y la salida. “Si se hubiese agachado no habría pasado nada, pero al quedarse a oscuras le entraría el pánico y no reaccionó así. En el foso hay un botón de seguridad que no pulsó y otro para encender la luz que tampoco había accionado. También hay un dispositivo para abrir colocado sobre la puerta, pero si no lo sabes no es fácil encontrarlo. Es una auténtica desgracia”, lamenta uno de los ingenieros de la firma responsable del elevador. No obstante, las causas de la muerte se están investigando.

José Antonio Cuendias.

José Antonio Cuendias.

El fallecido estaba acompañado por la secretaria del instituto cuando bajó a por las llaves. “Le dijo que no lo hiciese, que ya se encargarían los técnicos del ascensor, pero Antonio era tan dispuesto y tan trabajador que quiso recuperar las llaves. Estamos todos destrozados porque era una persona muy querida y de nuestra total confianza”, explica la directora del centro, Alejandra González. Según fuentes de la investigación, el hombre le dijo a su compañera que fuese a por una escalera para ayudarlo a salir del foso y fue en ese momento en el que se produjo la tragedia. “Era nuestra mano derecha. No hay nadie que conociese el instituto como lo conocía él porque llevaba aquí mucho tiempo”, dice Carmen Marinas, la jefa de estudios.

Los alumnos del instituto Monte Naranco estaban en clase cuando el patio del centro comenzó a llenarse de vehículos y efectivos de los servicios de emergencias. Hasta allí se desplazaron ambulancias, bomberos y policías, pero no se pudo hacer nada por salvar la vida del conserje. Tras confirmarse el fallecimiento, el equipo docente se puso en contacto con las familias y tomó la decisión de enviar a los estudiantes a sus casas de forma ordenada, para que no tuviesen que enfrentarse a las dramáticas escenas. Eso sí, con sumo cuidado para que no pasasen por delante del ascensor que se llevó por delante la vida del conserje. De hecho, se cerraron las persianas y se usaron pizarras para que los alumnos se mantuviesen al margen. Hoy también se han suspendido las clases en señal de duelo.

La secuencia de los hechos

Un hombre de 62 años, conserje del Instituto Monte Naranco, falleció cuando tratar de recuperar unas llaves que se habían caído por el hueco del elevador

José Antonio Cuendias

se asegura de que el ascensor se encuentra en una de las plantas superiores y abre la puerta del elevador con una llave especial que hay

en el instituto.

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El conserje baja al foso del ascensor, que tiene una profundidad de 1,2 metros, para recuperar un manojo de llaves de diferentes dependencias del instituto que se habían caído por el hueco del elevador.

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La secretaria del centro estaba con el trabajador cuando éste bajó al foso del ascensor.

Según las primeras hipótesis, el trabajador no habría accionado el dispositivo de seguridad para desactivar el sistema ni encendido la luz que hay en el foso.

Luz

del foso

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Dispositivo de seguridad

Este tipo de elevadores se ponen en marcha automáticamente pasado un tiempo y “bajan solos” a la planta cero “sin que nadie apriete ningún botón” en el caso de que no se haya desactivado previamente el sistema.

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Según fuentes consultadas por este diario, José Luis Cuendias le pidió a la secretaria que fuese a por una escalera para salir del hueco del ascensor poco antes de que se cerrasen la puertas y qudase atrapado por la cabina.

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Tras cerrarse las puertas y ver bajar la cabina del ascensor, José Antonio Cuendias trató de salir y se quedó atrapado. La empresa del ascensor sostiene que “si se hubiese quedado agachado” se habría salvado.

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La secuencia de los hechos

Un hombre de 62 años, conserje del Instituto Monte Naranco, falleció cuando tratar de recuperar unas llaves que se habían caído por el hueco del elevador

José Antonio Cuendias

se asegura de que el ascensor se encuentra en una de las plantas superiores y abre la puerta del elevador con una llave especial que hay

en el instituto.

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El conserje baja al foso del ascensor, que tiene una profundidad de 1,2 metros, para recuperar un manojo de llaves de diferentes dependencias del instituto que se habían caído por el hueco del elevador.

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La secretaria del centro estaba con el trabajador cuando éste bajó al foso del ascensor.

Luz

del foso

Según las primeras hipótesis, el trabajador no habría accionado el dispositivo de seguridad para desactivar el sistema ni encendido la luz que hay en el foso.

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Dispositivo de seguridad

Este tipo de elevadores se ponen en marcha automáticamente pasado un tiempo y “bajan solos” a la planta cero “sin que nadie apriete ningún botón” en el caso de que no se haya desactivado previamente el sistema.

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Según fuentes consultadas por este diario, José Luis Cuendias le pidió a la secretaria que fuese a por una escalera para salir del hueco del ascensor poco antes de que se cerrasen la puertas y qudase atrapado por la cabina.

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Tras cerrarse las puertas y ver bajar la cabina del ascensor, José Antonio Cuendias trató de salir y se quedó atrapado. La empresa del ascensor sostiene que “si se hubiese quedado agachado” se habría salvado.

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Uno de los momentos más duros fue la llegada de la pareja del fallecido, que se personó en el instituto acompañada por la propia consejera de Educación, Carmen Suárez. No en vano, la pareja es funcionaria y trabaja en dicha consejería. Fueron dos miembros del cuerpo nacional de policía los encargados de explicarle lo ocurrido a la viuda, que no pudo contener las lágrimas y se fundió en un abrazo con sus acompañantes. José Antonio Cuendias, conocido como Toni entre su círculo de amistades y padre de una hija, estuvo viviendo en el barrio de Vallobín durante varios años, aunque recientemente se había trasladado a la zona de Montecerrao. Era natural del concejo de Belmonte de Miranda, concretamente de la localidad de Balbona, donde todavía reside su madre. Su padre, Antonio Cuendias Álvarez, murió tan sólo hace un mes a los 82 años de edad, concretamente el pasado día 9 de abril. Era el mayor de cinco hermanos y aficionado a salir de caza, aunque sólo de montero, porque no tenía licencia de armas, cuentan su amigos. Perteneció a la Peña Campoleo. “Le gustaba salir con los perros, de acompañante. Era una persona que siempre estaba de buen humor y muy querido en esta zona”, afirma José Manuel Suárez, presidente del Club Deportivo Peña Manteca y encargado de gestionar el coto de caza de Belmonte. “Había ido a la escuela de Cigüedres, que es otro pueblo de Belmonte, o sea que tenía muchos amigos por la zona y la noticia de su muerte ha caído como una bomba, es un gran palo. Le gustaba mucho venir por aquí”, añade el cazador.

La directora del centro, Alejandra González (derecha), junto a la jefa de estudios, Carmen Marinas. Irma Collín

El Alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, fue de los primeros en llegar al instituto Monte Naranco después del suceso. Lo hizo acompañado del concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, y del comisario jefe de la Policía Local, José Manuel López. “Estas son cosas que nunca tienen que pasar. Estoy muy afectado y tengo tristeza, como la tienen todos sus compañeros y todo Oviedo”, dijo Canteli. Las muestras de cariño y los mensajes destinados a los familiares y amigos tampoco tardaron en llegar. Uno de los que quiso hacer públicas sus condolencias fue el propio presidente del Gobierno regional, el socialista Adrián Barbón. “No hay palabras para expresar el dolor. Un abrazo a su familia, a la comunidad educativa y a sus amistades. Hoy Asturias y Oviedo se tiñen de dolor”, escribió Barbón en las redes sociales.

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Fallece el conserje del IES Monte Naranco aplastado por el ascensor del centro IRMA COLLÍN

La Asociación de Padres y Madres del propio centro también emitió un comunicado señalando que el de ayer fue un día de profunda tristeza para toda la comunidad que conforma el IES Monte Naranco. “Hemos perdido a Antonio, una persona muy querida y respetada por todos, que siempre nos recibía con una sonrisa y estaba dispuesto a ayudar en todo”, refleja el mensaje. “Estamos todos con un nudo en la garganta y con el corazón encogido por la pena. Desde la AMPA y de parte de todas las familias del instituto, en estos momentos llenos de dolor, acompañamos a su familia en la tristeza de su gran pérdida. Hoy –por ayer– el Instituto Monte Naranco está de luto y todos lloramos esta tragedia”, añaden los representantes de la asociación. Los propios alumnos también tuvieron buenas palabras para el conserje fallecido. “Antonio era de ese tipo de personas que sólo te evocan buenos recuerdos. En el IES Monte Naranco ha quedado un hueco enorme y sólo espero que con el paso de los años su recuerdo siga vivo”, colgaba uno de ellos en su Twitter.

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