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Canteli pide a Barbón la apertura del ocio nocturno: "Evitará botellones y ayudará a negocios que lo están pasando muy mal"

Miles de visitantes se pasaron por la Losa desde primera hora para comprar productos autóctonos: “Hay ganas de disfrutar y salir a la calle”

Por la izquierda, Alfredo Canteli y Covadonga Díaz hablan con los hermanos Francisco y Antonio Álvarez en su puesto de vino de Cangas. | Luisma Murias

Por la izquierda, Alfredo Canteli y Covadonga Díaz hablan con los hermanos Francisco y Antonio Álvarez en su puesto de vino de Cangas. | Luisma Murias

La puesta de largo de la feria de la Ascensión más limitada, pero quizás también más esperada de la historia, sirvió de altavoz ayer al alcalde de Oviedo para hacer su enésimo llamamiento a la responsabilidad ciudadana. Alfredo Canteli pidió a los ovetenses que disfruten del alivio de las restricciones sanitarias tras el fin del estado de alarma, pero con cautela. “Hay una situación de mejoría clara y si la echamos abajo sin saber administrar la libertad, mal vamos”, apuntó el regidor en el inicio de la cita festiva que se celebra hasta mañana en la Losa. Al mismo tiempo, consideró clave para controlar definitivamente al virus “la llegada de más vacunas, que nos vayamos controlando y que no hagamos más burradas, especialmente la juventud”.

Abrumado por la llegada de miles de personas desde la apertura del recinto, a las once de la mañana, Canteli animó a “olvidar los botellones” y “disfrutar de las terrazas hosteleras hasta la hora permitida para que la recuperación sea efectiva”. Anunció que pedirá al presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, la reapertura del ocio nocturno. “Evitaríamos tener a los jóvenes bebiendo en la calle y son negocios que lo están pasando rematadamente mal. La gente necesita vivir”, argumentó antes de iniciar un recorrido por el recinto en el que fueron muchos los vecinos y vendedores que le agradecieron el esfuerzo para recuperar la feria. “Nos viene muy bien después de este año tan malo”, explicó la vendedora Judith Naves.

Canteli confió en que la mejoría de la situación sanitaria permita organizar para la Ascensión de 2022 “una fiesta esplendorosa” con más escenarios y actividades. “A ver si el año que viene podemos tener feria de ganado y atracciones infantiles”, señaló, dando por hecho que para la próxima edición de la celebración Oviedo contará con un recinto ferial en La Florida para estas iniciativas. “Tendrá 18.000 metros, que es una dimensión importante”, adelantó.

Una sofisticada aplicación permitió a la organización controlar al minuto el aforo máximo del recinto, fijado finalmente en 6.000 personas, a pesar de que por dimensiones podrían entrar otros 600 visitantes más. Si bien hubo momentos del día con una gran concurrencia, en ningún instante se llegó a superar el techo fijado por el operativo de cien efectivos desplegados con el único objetivo de garantizar la seguridad del espacio habilitado en la Losa. “En estos momentos estamos con 2.126 personas dentro, pero hemos tenido instantes de más afluencia”, comentaba la concejala de Festejos, Covadonga Díaz a menos de una hora de cerrar la primera jornada.

La excelente respuesta del público sorprendió incluso a los titulares de los 66 puestos de productos asturianos instalados a lo largo de la avenida de la Fundación Princesa de Asturias. “La gente está con muchas ganas”, indicó Laura Díaz tras despachar numerosos envases con fabes de distintas variedades en apenas unos minutos desde el mostrador compartido con su hermano Andrés.

Vino de Cangas, medio centenar de variedades de quesos, embutidos, platos asturianos elaborados y una amplia selección de “Alimentos del Paraíso” deleitaron a unos compradores ansiosos de echarse a la calle. “Hay ganas de disfrutar y salir”, contaba entre los puestos Tina Fernández, quien, junto a su marido Hilario Cañedo volvió a casa cargada de bolsas y con la satisfacción de haber recuperado algo de normalidad: disfrutaron la mañana en un evento festivo tras más de un año de cuarentenas, confinamientos y cierres de negocios. “Estamos jubilados y necesitamos ocio”, reivindicó la pareja.

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