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El héroe con más chispa de la autopista: su radial acabó con el atasco de tráfico tras un accidente a la entrada de Oviedo

“Me gané un vale por una multa”, bromea Jorge Sanz, el electricista que cortó la bobina que colapsaba el tráfico

Jorge Sanz posando con la radial y la sierra de calar con la que cortó la bobina que colapsó el tráfico.

“Como decían los agentes, me gané un vale por una multa”. Más bien, para librarse de ella. Jorge Sanz se resta méritos y rememora entre bromas una historia para recordar en medio de la autopista y que denota su civismo. Este electricista de 43 años, vecino de La Corredoria y que lleva ejerciendo desde los 16, se convirtió en un héroe para cientos –sino miles– de conductores, aunque ellos no lo supieran, que en su camino hacia Oviedo desde Siero, el domino, se encontraron con un kilométrico atasco causado por la caída de una bobina metálica de un camión que invadió toda la calzada.

El héroe con chispa de la autopista

Sanz viajaba junto a su padre en su furgoneta de empresa cuando se encontraron el desaguisado justo en el punto en el que confluyen la “Y” y la autovía A-63 proveniente de Villaviciosa. Tras quince minutos de espera se dirigió a los agentes de la Guardia Civil de Tráfico para ofrecerles la posibilidad de cortar y retirar el acero con sus herramientas de trabajo. “Me dijeron que adelante porque no tenían muy claro cuál era la solución”, explica.

El héroe con chispa de la autopista

A partir de ahí, el profesional vivió una pequeña odisea de algo más de media hora. Primero tiró de radial. Todo iba viento en popa, pero cuando enfiló el último tramo para acabar de cortar las chapas de acero se quedó sin batería. Se animó a rematar la faena con la sierra de calar, pero al avanzar un poco más también se quedó sin carga. “No tuve más remedio que terminar a mano con el paique”, relata.

Los propios funcionarios se compadecían de los esfuerzos del hombre por acabar con unas retenciones que hicieron perder la calma a más de uno. Al final, tres cuartos de hora después, los agentes aprovecharon el corte del electricista para separar a ambos lados de la carretera la bobina desperdigada y abrir paso a los damnificados por el incidente.

Sin plan alternativo

Sanz admite sentir “vergüenza” cuando se le atribuyen méritos propios de un héroe. “Simplemente tuve una idea y salió bien”, dice sin ocultar que, de no ser por su labor, las retenciones se podrían haber agravado. “Lo cierto es que no parecía que hubiera un plan concreto para solucionar el desaguisado”, indica mientras sostiene la radial con la que, a pesar de los problemas de batería, logró abrir paso a una multitud perjudicada por grandes retrasos. “Es una anécdota pero lo del vale por una multa no estaría mal”, indica el héroe con más chispa de la autopista.

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