Al grito de “¡Comedor escolar, asequible y de calidad!” los padres de los alumnos del colegio público Narciso Sánchez de Olloniego retomaron ayer las protestas contra el incremento del precio de su comedor escolar después de que la Consejería de Educación no les diese ninguna solución para rebajar una tarifa que se ha duplicado de la noche a la mañana, después de que la gestión del servicio cambiase de manos. Un grupo de padres se concentró a las puertas de la Junta General del Principado, coincidiendo con la celebración del Pleno de la Junta, justo en el momento en el que la Consejera de Educación, Carmen Suárez, respondía a una pregunta parlamentaria sobre el incremento de precio del servicio.

Fue Nuria Rodríguez, diputada de Podemos, la que inquirió a la Consejera si desde el Gobierno autonómico se habían valorado las consecuencias de aplicar ese incremento del coste del servicio. “Pues claro que sí. ¿Cómo vamos a estar ajenos y ajenas a esta situación?”, afirmó la Consejera, que aseguró que “no hay ningún resquicio legal” para poder revertir el proceso por el cual el precio del comedor pasó, de un día para otro y sin avisar a los padres, de costar 3,53 euros por alumno y día a 6,86 euros. La subida ya ha motivado que una veintena de alumnos abandone el comedor escolar.

“Nosotros no podemos renunciar al contrato y no podemos quitarle a la empresa eso que ha conseguido por la vía legítima. Hemos hablado con las familias, les hemos explicado todo el procedimiento, les hemos dicho a qué responde el precio del comedor y hemos entablado una conversación con el Ayuntamiento, porque el Ayuntamiento concede becas al alumnado del municipio de Oviedo, pero el Ayuntamiento tiene cerrada también su concesión, por los mecanismos públicos que hay, hasta el año 2022. Con lo cual hay dificultades para que la parte con la que se podía resarcir a las familias respecto al incremento va a ser difícil de alcanzar”, explicó Suárez.

Tras estas explicaciones, la consejera señaló que Educación únicamente va a intervenir en las denuncias relativas a las deficiencias del servicio, y que no va a intervenir sobre el precio del servicio.

Frente a la Junta, durante más de una hora, un grupo de padres reclamó que se revierta la subida y se vuelva a la tarifa anterior. Y pese a la negativa de la Consejería, aseguran que no van a rendirse: “Vamos a seguir picando a todas las puertas, porque esto no puede ser”, afirman los padres.