Trabajadores de Caixabank en Asturias se concentraron ayer ante la oficina de la entidad en la calle Uría en protesta por el expediente de regulación de empleo que promueve el banco y que supondrá la salida, según la última propuesta planteada, de 7.791 empleados frente a las 8.291 que se anunciaron. Pese a esta reducción, se trata del mayor ERE de la historia bancaria española. El banco atribuye el ajuste a la reducción de duplicidades tras la absorción de Bankia y a otros factores.