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Satisfacción entre los ovetenses por el lavado de cara de la muralla, ya libre de vegetación: “Da gusto verla”

Residentes del casco histórico aplauden el resultado del primer mes de trabajos, a los que seguirá una limpieza con el objetivo de “recuperar su gran atractivo turístico”

Un hombre, ayer, en la calle Paraíso junto a la muralla , ya sin vegetación. En el círculo, antes de la limpieza, hace seis meses.  | Miki López

Un hombre, ayer, en la calle Paraíso junto a la muralla , ya sin vegetación. En el círculo, antes de la limpieza, hace seis meses. | Miki López

Desnuda y sin el gran manto vegetal que durante décadas impidió disfrutar de su belleza y riqueza histórica. De esta manera se presenta la muralla medieval de Oviedo, justo un mes después del inicio de un ambicioso proyecto de medio año de actuaciones para sacarle brillo y convertirla de nuevo en un reclamo para los visitantes. Después de 30 días de trabajos dedicados a erradicar la maleza de sus paredes, los vecinos se muestran entusiasmados con el resultado, pero piden que no caiga de nuevo en el abandono. “Da gusto verla, parece como nueva”, indica Argentina Álvarez, que aprovechó el sábado para ver de cerca la nueva apariencia de la construcción concluida a finales del siglo XIII.

Aspecto que presentaba la muralla hace seis meses. Irma Collín

Los 300 metros de muralla medieval –una cuarta parte del conjunto original– que Oviedo todavía conserva y que enmarcan la estrecha calle Paraíso, desde Azcárraga hasta Postigo, ganarán brillo en las próximas fases de los trabajos con la limpieza a fondo del muro y la rehabilitación de los elementos deteriorados . “Está preciosa, antes no se veían ni las piedras y cuando la limpien quedará todavía mejor”, sostiene Chelo Fernández, que pasa cada día ante la muralla para ir a trabajar. “Ahora al menos está presentable para enseñarla a los turistas”, añade.

A lo largo de toda la muralla, los trabajos dirigidos por el arquitecto José Ramón Fernández Molina empezaron por eliminar todo signo vegetal, tanto con herramientas especializadas como con la aplicación de herbicidas para que la vegetación no vuelva a asomar entre las juntas de los miles de piedras del muro. Una vez culminada la recuperación material de las piedras, el proyecto incluye una fotogrametría del conjunto para digitalizar su diseño, ayudando así a sus conservación y posibles futura rehabilitaciones.

Los trabajos adjudicados a la empresa Esfer por 600.000 euros son el paso previo a futuras mejoras no incluidas en este contrato como la recuperación del paso de ronda, haciendo transitable este tramo de muralla por su parte superior, de un extremo a otro de la calle Paraíso. Esos planes también incluirían, si la negociación con las distintas propiedades que limitan con la muralla llegara a buen puerto, toda una serie de acciones que se han llegado a esbozar en algunos planes especiales, como el ascensor que desde la entrada de la fábrica de gas daría acceso a la calle San Vicente, o la recuperación de unos metros más de muralla en Azcárraga derribando edificaciones posteriores.

De momento los vecinos se conforman con ver cómo el patrimonio aflora de entre el matorral. “Solo con esta limpieza ya hemos ganado muchísimo”, destaca Indalecio Rodríguez, convencido de que actuaciones como la de la muralla son esenciales para hacer más atractivo el casco histórico. “Si tenemos esto limpio y sabemos sacarle provecho la gente lo visita”, explica.

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