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Habilitan un segundo carril de bajada en Nicolás Soria para aliviar los atascos

La medida estará en marcha hasta finales del mes de junio, cuando acaban las clases en los colegios y baja el flujo de vehículos en el barrio

El carril de bajada habilitado en Nicolás Soria para aliviar los atascos. | Irma Collín

Las protestas vecinales por los atascos que se generan en Ciudad Naranco a consecuencia de las obras de ampliación del puente de Nicolás Soria –publicadas esta semana en exclusiva por LA NUEVA ESPAÑA– han llegado hasta el Ayuntamiento, que ha movido sus hilos para tratar de buscar soluciones a un problema que ha convertido el barrio en una ratonera para los conductores. Fuentes municipales aseguran que los responsables de la concejalía de Seguridad Ciudadana se han puesto en contacto con la empresa que está ejecutando las obras –dependientes de Adif– para habilitar un segundo carril de bajada en Nicolás Soria y aliviar así los embotellamientos que se forman a la salida del barrio. La medida estará en marcha hasta finales de junio, cuando finaliza el curso escolar. “Se agradece porque ese carril llevaba tiempo muerto de risa, pero ha tenido que salir nuestro problema en la prensa para que nos hagan caso”, dice Gonzalo Díaz, presidente de la asociación vecinal La Centralilla.

El problema de los atascos en Ciudad Naranco es de tal calibre que algunos vecinos del barrio que trabajan fuera de Oviedo tienen que pegarse auténticos madrugones para asegurarse el llegar a tiempo a sus puestos. Teresa Rodríguez, que vive en la calle Montes del Sueve, asegura que tarda casi el mismo tiempo en llegar desde su casa a la rotonda del Luis Oliver que desde la glorieta a la oficina de Gijón en la que trabaja. “Si sales del barrio a la hora de entrada o de salida de los colegios puedes echar media hora de cola”, dice la mujer. Los taxistas también evitan adentrarse en el barrio a ciertas horas del día. Los profesionales del sector aseguran que llevar a un cliente a las horas de entrada y salida de los colegios no es rentable porque se quedan “encerrados” por los embotellamientos y no esconden que la mayoría de ellos intenta evitar estas carreras para ofrecer servicios que les resultan más beneficiosos.

La apertura del segundo carril en Nicolás Soria puede servir para aliviar el problema, pero los vecinos han propuesto otras soluciones contra los embotellamientos. Los miembros del colectivo Activa Ciudad Naranco sostienen que los atascos serían más llevaderos si se vuelve a abrir al tráfico la calle Fundación Príncipe de Asturias (la Losa de Renfe), que se mantiene para uso exclusivamente peatonal desde hace meses a consecuencia de la pandemia. También proponen que se permita acceder a la calle Independencia desde la rotonda de la Losa y a través del viaducto Marquina. Actualmente los vehículos pueden usar ese itinerario en sentido ascendente, es decir para entrar al barrio desde Independencia, pero no al contrario.

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