Mejorar la convivencia y favorecer la inclusión social de las 42 familias asentadas en el núcleo de La Llosa, en Ferreros. Esas son las prioridades marcadas por la consejera de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, y el alcalde de Ribera de Arriba, Tomás Fernández, durante una reunión celebrada ayer en la cual ambas administraciones firmaron un protocolo para presentar en un plazo de seis meses un plan de actuaciones orientadas a promover una mayor prosperidad en la zona.

El proyecto engloba un análisis de la situación actual en la que viven estas personas y también de sus circunstancias económicas, según informó la consejera, que indica que, una vez finalizado el estudio, se impulsará un plan integral de intervención en el que participarán activamente tanto los profesionales de la empresa pública de la vivienda, Vipasa, como el equipo territorial de servicios sociales del área sanitaria IV.

Melania Álvarez fijó para el 18 de junio la primera reunión de trabajo y adelantó que el plan especial de intervención, que incluirá medidas en favor de la mejora de la convivencia en la zona, estará listo en medio año. “Se trata de una colaboración entre administraciones en la que también se escuchará y se tendrá en cuenta la opinión de las familias residentes”, aseguró Álvarez.

El protocolo no comporta gasto alguno para las partes firmantes, ya que consiste en el establecimiento de una fórmula de coordinación entre la consejería y el Ayuntamiento en el desarrollo de sus competencias propias, para lo que ambas administraciones utilizarán los mecanismos y recursos de sus respectivos ámbitos. “Se trata de que entre todos consigamos un salto en la calidad de vida de estos vecinos”, apuntó Tomás Fernández, subrayando la necesidad de un mayor cuidado de los espacios públicos del entorno de las viviendas de La Llosa.