La empresa asturiana Carbupro acaba de verse atrapada en una combinación letal de trabas burocráticas, irregularidades y pandemia, denuncian. En mayo de 2019 se hizo con un terreno de Sogepsa en Prado de la Vega tras ganar la licitación. En vez de escriturar en 15 días tuvieron que esperar 15 meses, llegó el covid y cuando quisieron formalizar la adquisición Sogepsa volvió a licitar la parcela y esta vez se la arrebató la empresa orensana Age Inverlas Uno.

Jacobo Campa, en nombre de Carbupro, denuncia el atropello en una frase: “Sacaron la parcela a licitación de nuevo, teniéndola nosotros adjudicada, con fecha en el año fiscal de firma de escritura de la misma y sin tener respuesta por parte de Sogepsa tras pedirle por burofax que anularan la licitación”.

La pesadilla es mayor, pues Carbupro, explica Campa, tenía el proyecto para instalarse en Prado de la Vega finalizado y el plan para construir el edificio encargado.

Los problemas parten del momento mismo de la adjudicación por un problema con la catalogación del uso del suelo. Tras solicitar información a Sogepsa sobre el concurso que iba a lanzar en mayo de 2019, Carbupro se presenta y gana la licitación. Era el 23 de mayo y se les adjudica la compra del Lote A.R. Prado de la Vega, que se iba a formalizar en el plazo de 15 días. Fue en ese momento cuando el equipo técnico de la empresa asturiana descubre que el terreno no figuraba en el epígrafe correspondiente al tipo de negocio que querían desarrollar, pues constaba como uso sanitario. Planteado este problema a Sogepsa, les comunican que un cambio de ese tipo tardaría unos 15 días. Pero la modificación se retrasó 15 meses. Y llegó la pandemia.

El nuevo capítulo de la pesadilla de Carbupro empieza cuando Sogepsa le comunica que va a volver a sacar la parcela a licitación. En ese momento les envían un burofax pidiendo que se anule el proceso, “para respetar los tiempos”, matiza Campa, y se les emplaza también en esa comunicación a la firma de la escritura de la compra del solar para el mes de noviembre de este año, “dentro del año fiscal”, insiste el portavoz de Carbupro.

No hubo respuesta de Sogepsa. En su lugar, se inició de nuevo el proceso, al que ellos se volvieron a presentar junto a Sedes, Lasalle Aznar Solar, Age Inverlas Uno y Aparcamientos del Parrote. Ganó la citada empresa orensana y ahora Carbupro envía un nuevo burofax pidiendo la nulidad del concurso. La empresa asturiana anuncia que luchará en todos los frentes para defender una parcela que consideran que se les ha arrebatado injustamente. “Haremos lo que haga falta”, insiste Jacobo Campa.