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Caen dos miembros de la “banda del Seat” tras la reciente oleada de robos en Oviedo

Un amplio despliegue policial permite detener a un hombre y una mujer que escondían en el garaje de una casa de San Claudio un BMW robado

Destrozos en un taller de San Claudio.

Destrozos en un taller de San Claudio.

Golpe policial a la conocida como la “banda del Seat”. Un amplio despliegue de furgones y antidisturbios precedió a la entrada de un grupo de agentes, al mediodía de ayer, en una vivienda de San Claudio para detener a un hombre y una mujer que escondían en el garaje un BMW robado en la noche del pasado martes en un taller de Trubia. Las investigaciones apuntan a que ambos estarían involucrados en la oleada de asaltos cometidos en la noche del martes en varios negocios de Oviedo y Las Regueras, a los que se sumarían otros actos delictivos cometidos ese mismo día en Langreo, Siero y Villaviciosa. La Policía Nacional sigue buscando a otros implicados pues, según algunos testigos, en los vehículos utilizados para allanar los establecimientos viajaban entre cuatro y cinco personas encapuchadas.

Todo apunta a que los sospechosos serían también los autores de otros robos registrados semanas atrás en varios concejos del centro de Asturias. Fuentes de la investigación señalan que solo en la noche del martes se denunciaron once actuaciones de la banda.

La “ruta de los robos” de los cacos comenzó a medianoche cuando entraron en una clínica dental de La Tenderina, causando grandes destrozos sin llevarse nada de valor. De ahí se fueron al obrador de las confiterías Ovetus, en San Lázaro. Allí pagaron su disgusto de no hallar dinero tirando al suelo la masa guardada en las neveras.

A continuación, se desplazaron hasta Las Regueras. Trataron de entrar en un bar de Santullano, pero se toparon con la resistencia de un joven de 20 años y su abuela, quienes les plantaron cara con una silla y una fregona a eso de la una de la mañana, provocando su huida hacia San Claudio. En la localidad ovetense accedieron a un taller, si bien se fueron tras tratar sin éxito robar dos vehículos aparcados en el interior.

Sí lograron su objetivo en Trubia. Hasta ese momento habían perpetrado sus golpes a bordo de un Volkswagen Passat, el cual quemaron en una zona apartada de la población ovetense después de sustraer el BMW de un trabajador de un garaje local, que ayer fue recuperado por los agentes de la Policía Nacional.

A partir de ahí, los delincuentes llevaron la música a otra parte. Fuentes de la investigación señalan que siguieron con su jornada delictiva en Villaviciosa. En el concejo maliayo asaltaron dos bares, emprendiendo el viaje de vuelta con paradas en una marmolería de La Secada (Siero) y un restaurante de la también localidad sierense de Valdesoto. La cosa no quedó ahí, pues hubo una novena parada en una farmacia de Barros (Langreo), una décima en un establecimiento hostelero de La Felguera y un undécimo y definitivo alto en el camino para “dar el palo” en las instalaciones de una empresa pirotécnica de Olloniego.

Fuentes cercanas a la investigación subrayan la complejidad de esta debido al elevado número de episodios protagonizados por los integrantes de la banda en tan pocas horas, cuya reconstrucción ha sido vital para seguir el rastro y llegar a la vivienda donde escondían el vehículo robado.

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