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Las piscinas de verano de Oviedo vuelven el jueves con nuevo horario y limitación de aforo

Los protocolos fijan en 1.100 el tope de bañistas simultáneos en la ciudad y recomiendan distancia social de dos metros en los once vasos

Lucas Núñez en la piscina de San Lázaro el año pasado.

Lucas Núñez en la piscina de San Lázaro el año pasado.

Oviedo quiere chapuzones seguros este verano y por ello las nueve piscinas municipales reabrirán sus puertas el jueves manteniendo las mismas limitaciones de aforo que el año pasado. Los protocolos establecidos por el Ayuntamiento y el Principado (a cargo de la piscina del Cristo– fijan, al igual que en el fatídico 2020, en 1.100 el tope de bañistas que podrían estar en el agua simultáneamente en los once vasos de titularidad pública existentes en territorio ovetense. La principal novedad respecto al verano pasado es que no será necesaria la mascarilla para circular en espacios exteriores y habrá un nuevo horario adelantándose en media hora tanto la apertura como el cierre de las dependencias.

Los vecinos podrán darse un baño de 11.30 a 19.30 horas en las nueve instalaciones de titularidad municipal que abrirán sus puertas pasado mañana después de ser sometidas a varias obras de puesta a punto que se prolongaron hasta esta misma semana. El nuevo horario de las piscinas de San Lázaro, Colloto, La Monxina, La Corredoria, San Claudio, Las Caldas, Trubia, Olloniego, Tudela Veguín y el Parque del Oeste –que ya abrió el 15 de junio– supone un ligero cambio respecto al de la última campaña cuando las dependencias abrieron sus puertas de 12 a 20 horas.

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En lo que respecta a los precios, las cuotas se mantienen congeladas. Los adultos deberán pagar dos euros cada vez que accedan a las instalaciones, mientras que los menores de 18 años, las personas con más de 60 y los discapacitados deberán abonar la cantidad de 1,5 euros por cada jornada.

A pesar del reciente alivio de las restricciones sanitarias, las recomendaciones del Consistorio establecen en dos metros la distancia social –frente a los 1,5 metros fijados actualmente por la consejería– y también se mantienen los mismos límites de aforo del año pasado, manteniéndose la piscina de San Lázaro como la de mayor capacidad, con espacio suficiente para acoger 250 bañistas al mismo tiempo, así como 940 personas ocupando la zona de solárium.

La segunda piscina con mayor capacidad es la del Cristo, de titularidad regional, la cual reabrió sus puertas ya el pasado día 18 de junio con la posibilidad de congregar a 165 personas en el agua al mismo tiempo. En el caso de estas piscinas el precio de la entrada es de 1,40 euros para los niños menores de 14 años y de 2,85 euros para las personas que superen esa edad.

Del resto de las instalaciones municipales, la del parque del Oeste es la siguiente con mayor capacidad, pues su aforo máximo es de 105 bañistas. Le siguen Las Caldas, Trubia, Olloniego y La Monxina con sitio para 78 bañistas cada una. Los vasos más pequeños son los de Tudela Veguín, San Claudio, Colloto y La Corredoria, con aforos para entre 36 y 37 personas en el agua.

Para velar por el cumplimiento de la normativa, las instalaciones contarán con una plantilla de unas 40 personas dedicadas también a garantizar la seguridad de los bañistas. Entre las obligaciones del personal estará el de colocar en algún lugar visible las normas especiales establecidos para reducir el riesgo de contagios por coronavirus.

Los vestuarios estarán de nuevo cerrados salvo excepciones, pues las personas con problemas de movilidad podrán utilizar las instalaciones adaptadas. El resto de usuarios tendrán que irse a casa con el bañador puesto, pues la normativa solo contempla duchas obligatorias en el exterior para quienes accedan al vaso.

Desde el Ayuntamiento hacen un llamamiento a los usuarios para que colaboren cumpliendo a rajatabla las normas. “La pandemia todavía está presente y el civismo es más importante que nunca”, indican fuentes del equipo de gobierno municipal.

Prohibido pararse en pasillos, vender gorros y prestar toallas

Además de no poder acceder a los vestuarios, las normas anticovid de las piscinas municipales de Oviedo incluyen una serie de prohibiciones curiosas orientadas a evitar contagios. Los usuarios no podrán pararse en los pasillos de acceso a los vasos, la venta de gorros u otros materiales no está permitida, como tampoco se podrá prestar toallas ni compartirlas con otros usuarios. Los protocolos no incluyen solo restricciones, pues también hay algunas recomendaciones como la de utilizar gafas de baño. Algunos estudios apuntan a que el virus puede transmitirse por los ojos y es por ello que se aconseja el uso de este tipo de complemento, que no se venderá en ningún caso en las mismas piscinas. Por otro lado, el personal estará obligado a realizar controles y tratamientos frecuentes para garantizar la aniquilación del virus de las aguas.

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