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El “mayorín del Angliru” que se empotró contra la fuente de Cuatro Caños, a juicio

El fiscal pide que el acusado, que reconoció que había tomado “algún cacharro”, pague 2.880 euros y le retiren cuatro años el carné de conducir

El coche del hombre que se sienta hoy en el banquillo, estampado contra la fuente de los Cuatro Caños. | LNE

El coche del hombre que se sienta hoy en el banquillo, estampado contra la fuente de los Cuatro Caños. | LNE

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita 2.880 euros de multa –12 meses a una cuota diaria de 8 euros– y la retirada del carné de conducir durante cuatro años para el hombre que chocó con su coche contra la fuente de los Cuatro Caños en julio de 2019, un suceso que provocó serios daños en un monumento que es uno de los emblemas del barrio. El acusado, que ese día conducía en estado de embriaguez, resultó ser uno de los “mayorinos del Angliru”. Héctor Carballo, que dio 0,78 en la prueba definitiva de alcoholemia, formaba parte del grupo de siete veinteañeros que en enero de 2018, en un todoterreno y en pleno temporal de nieve, se aventuraron Angliru arriba y quedaron atrapados en el puerto sin ropa de abrigo.

Aquel suceso dio la vuelta a España a raíz de las conversaciones de Héctor Carballo con el jefe de la sala del 112. Algunas expresiones del responsable del servicio de Emergencias a la hora de atender las llamadas de socorro de los jóvenes –como las de “ya somos mayorinos” o “cuatro por cuatro, dieciséis”– le costaron un apercibimiento. La vista oral contra uno de los protagonistas de aquella historia, en este caso por el accidente de La Corredoria, se celebra hoy en el Juzgado de lo penal número 1 de Oviedo.

El fiscal sostiene que, a las 05.17 horas del día 13 de julio de 2019, el acusado, que ahora tiene 38 años, conducía por el casco urbano de Oviedo después de haber ingerido bebidas alcohólicas, “razón por la que sus facultades psicofísicas se encontraban disminuidas”. Debido a ello, “circulaba a una velocidad excesiva y, en todo caso, superior a la adecuada para las circunstancias de la vía”. Así, al llegar a la plaza de los Cuatro Caños, procedente de La Corredoria Baja y con dirección a La Estrecha, no giró en la glorieta, continuó de frente, invadió la zona ajardinada de la glorieta en la que se encuentra el monumento –unos treinta metros– y chocó contra el muro de protección y contra la fuente.

El acusado, siempre según el escrito de la Fiscalía, presentaba ese día “ropa desordenada, sucia y rota, aspecto general nervioso y tembloroso, comportamiento insultante y equilibrio balanceante”. Además, “realizaba movimientos torpes y lentos, tenía reflejos lentos, rostro pálido y congestionado, olor a alcohol en el aliento, ojos enrojecidos, habla pastosa y balbuceante, expresión verbal repetitiva e incoherente y respuestas embrolladas”, recoge el escrito del ministerio público. A las 05.55 horas, Héctor Carballo se sometió a la prueba de alcoholemia y arrojó un resultado de 0,82 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. A las 06.10 horas, el resultado fue de 0,78, más del triple de lo permitido. El acusado rehusó efectuar una contraprueba. Una chica que iba con el acusado en el coche y que ocupaba el asiento trasero sufrió cervicalgia postraumática, lumbalgia postraumática y subluxación externoclavicular derecha. Solo precisó de una primera asistencia facultativa y tardó en curar 45 días. Le quedaron como secuela algias postraumáticas.

La fuente de los Cuatro Caños es un monumento declarado Bien de Interés Cultural y está incluida dentro del Patrimonio Cultural de Asturias. No consta el importe de su reparación, pero en todo caso el de los materiales empleados es, al menos, de 2.830 euros. En concepto de responsabilidad civil, el fiscal solicita que el acusado indemnice a la chica que lo acompañaba el día del accidente con 1.397 euros por las lesiones sufridas y con 882 euros por las secuelas. También pide que el acusado indemnice al Sespa y al Ayuntamiento de Oviedo –en la cantidad que se determine en ejecución de sentencia– por los gastos de asistencia sanitaria a la lesionada y por la reparación de los daños causados en la fuente, respectivamente. Será responsable civil directo del pago de estas cantidades la compañía de seguros. El Consistorio, por su parte, ya ha adjudicado los trabajos de rehabilitación del monumento a la empresa Artecdos Arquitectura. El Ayuntamiento abonará al estudio algo más de 31.000 euros por la ejecución de las obras.

Una mala racha

Héctor Carballo dijo después del suceso del Angliru que volvería a ser protagonista de alguna otra “hazaña” digna de ser reseñable y no faltó a su promesa. Aunque en el caso del accidente de La Corredoria no lo buscaba, Carballo volvió a ser noticia en julio de hace dos años. Poco después del accidente, durante una conversación con LA NUEVA ESPAÑA, reconocía que no estaba atravesando “una buena racha” y aún no podía explicarse cómo había ocurrido el accidente, aunque tampoco escondía que se había tomado unas copas antes de coger el coche. “Sí, el conductor era yo. Había salido de trabajar y tomé algún cacharro, pero lo importante es que no le ha ocurrido nada a nadie”, explicó el hombre durante una conversación telefónica con este diario.

Héctor Carballo iba en el coche acompañado por otro varón y por una joven de 20 años que resultó herida leve, a la que el fiscal le obliga ahora a indemnizar. “Le duele un poco la espalda, pero gracias a Dios no es nada grave”, manifestó aquel día el imputado a este periódico.

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