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Piden diez años de cárcel para el hombre que mató a su madre anciana en Vallobín

Vicente A. G. F., más conocido como “Tinín” y con una larga historia de adicciones, le asestó a la mujer dos puñaladas a la altura del pecho

El portal en el que se produjo el parricidio, en la calle Maximiliano Arboleya de Vallobín. | LNE

El portal en el que se produjo el parricidio, en la calle Maximiliano Arboleya de Vallobín. | LNE

Vicente A. G. F., más conocido en Oviedo como “Tinín”, se enfrenta a una pena de diez años de cárcel a petición del fiscal por matar a cuchilladas a su propia madre en el piso que ambos compartían en el número 21 de Maximiliano Arboleya, en el barrio de Vallobín. Nuria González Gutiérrez, que tenía 87 años, falleció tras recibir dos puñaladas a la altura del pecho sobre las diez y media de la noche del 18 de diciembre del año pasado. Poco después, el hombre, que ahora tiene 55 años, se entregó a la Policía y lo confesó todo.

El parricidio se produjo a la vuelta de la esquina de la calle Mariscal Solís, donde en la noche de San Juan de 2009 cuatro jóvenes asesinaron brutalmente a María Luisa Blanco, sin duda el episodio más luctuoso de la historia del barrio ovetense y uno de los más oscuros de la crónica negra ovetense. El Ministerio Fiscal sostiene que “Tinín” había salido ese día a dar una vuelta por Oviedo y que regresó a casa “convencido de que su madre, con la que convivía, era la culpable de todo lo malo que le sucedía”. Según explicaron en su día los vecinos que le conocían, el parricida confeso tenía problemas con las drogas y con el alcohol. Al entrar en el domicilio, fue a su habitación y cogió el arma con el que iba a cometer el crimen: un cuchillo de 9,5 por 2,5 centímetros. A continuación, se dirigió a la cocina, donde en ese momento estaba la mujer. “De forma absolutamente repentina y sin que la víctima pudiera prever el ataque ni defenderse del mismo, le asestó dos puñaladas a la altura del pecho”, recoge el escrito del fiscal. Como consecuencia del ataque, “la mujer murió entre las 22.30 y las 23.00 horas”. Tras matar a su madre, “el acusado llamó a las 22.59 horas del mismo día al 091 desde el teléfono fijo del domicilio reconociendo el crimen”, añade el texto del ministerio público.

Según el fiscal, en el momento de la comisión de los hechos “el acusado tenía parcialmente mermadas sus facultades de entender y de querer como consecuencia de sus antecedentes de consumo de drogas de varios años de evolución (opiáceos, cocaína y hachís) y porque previamente había tomado sustancias tóxicas”. El acusado se encuentra en situación de prisión provisional sin fianza por esta causa desde el 21 de diciembre de 2020. La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato. Concurre además en el acusado la circunstancia mixta de parentesco actuando como agravante de la responsabilidad criminal. Se da también la atenuante de la responsabilidad criminal de confesión. El fiscal además tiene en cuenta la responsabilidad criminal de anomalía o alteración psíquica y la de la responsabilidad criminal de drogadicción. Por todo ello, el ministerio público pide que se condene a “Tinín” a diez años de prisión, inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y la medida de libertad vigilada por un período de cinco años. En concepto de responsabilidad civil, el ministerio público pide que el acusado indemnice a su hermano con 200.000 euros más los intereses legales correspondientes.

El acusado ya pasó mucho tiempo en la cárcel –una década– por delitos contra el patrimonio, según explicaron en su día los vecinos que le conocen. A su historial había añadido constantes agresiones a su madre, que dependía de él. Los vecinos aseguran que tres semanas antes del crimen, el hombre bajó a su madre a la fuerza para que le sacase dinero del banco. Los gritos de la mujer hicieron que los vecinos avisasen a la Policía, que detuvo al hombre. Sin embargo, seguía viviendo con su madre. Al parecer cobraba una paga de unos 700 euros que se le iba en poco tiempo, por lo que exigía el dinero a su madre, jubilada después de trabajar durante muchos años como comadrona. El día de los hechos “Tinín” también apuñaló a “Leo” el perro que vivía con ellos, que sobrevivivió al ataque y finalmente fue adoptado.

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