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La contratación del proyecto de reforma de la plaza de toros, para después del verano

“Todo va muy lento”, reconoce el Alcalde, a la espera de superar los últimos trámites para dejar listo el concurso de la rehabilitación

Plaza de toros de Oviedo.

Plaza de toros de Oviedo.

El departamento municipal de Infraestructuras tendrá las líneas maestras que guiarán la reforma del coso de Buenavista “uno de estos días”, pero los trámites propios del Ayuntamiento y el mes de agosto retrasarán la licitación del proyecto de rehabilitación, posiblemente, hasta septiembre. Lo que es seguro es que la fase de adjudicación y el momento en el que un grupo de arquitectos se haga cargo de dibujar la reforma de la plaza de toros se harán esperar. Ayer, el alcalde, Alfredo Canteli, reconoció que “todo va muy lento”. Es un proyecto complicado que, además, debe estar consensuado al cien por cien con la Consejería de Cultura, al tratarse de un Bien de Interés Cultural. Eso sí, pese a los desprendimientos que en los últimos días obligaron a vallar el coso, el regidor aseguró que la plaza no está peor en este mandato que en el anterior y apuntó que su equipo de gobierno es el primero que se pone manos a la obra para solucionar el problema.

El Alcalde puso sobre la mesa que se trata de un proyecto “complejo” que tratará de convertir una ruina en un recinto multiusos con cabida para unos 5.000 espectadores, una exigencia que se convierte en un rompecabezas si hay que cumplir con todas los requisitos que ha puesto el Consejo de Patrimonio, que tienen su principal problema en los accesos al coso de Buenavista, ya que ponen pegas a la reforma de las puertas de la plaza de toros. De todas formas, tanto en el Consistorio como en la Dirección General de Patrimonio son optimistas respecto de la posibilidad de encontrar una solución. Fuentes de la Consejería de Cultura creen que quizá se pudiese modificar alguna de las puertas laterales del coso, manteniendo la entrada principal en su forma original. Los técnicos municipales llegaron a acariciar la idea de soterrar las entradas para facilitar la evacuación de los espectadores del recinto, principal escollo para una infraestructura como la que quiere conseguir el equipo de gobierno.

El arquitecto Ignacio Ruiz Allén ya hizo un anteproyecto que será el que guíe el futuro plan de reforma. Este pasa por dotar al coso de una cubierta además de un remozado total y un refuerzo de su estructura.

El calendario de la reforma de la plaza de toros entrará en el año 2022, al tiempo que se pretende comenzar con las demoliciones y urbanización del viejo HUCA, tal y como establece el plan del Cristo Buenavista. Este factor abre la puerta a realizar dos intervenciones de manera simultánea, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, los derribos en el antiguo hospital dejarán una parcela libre junto a la plaza de toros, que también vería mejorados sus accesos, que pasaría a manos municipales. En ese espacio, cerca del actual centro de transfusiones, el Consistorio quiere levantar un edificio que dé servicios al futuro recinto multiusos.

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