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Objetivos a corto plazo y fomentar la autonomía del alumno: así es el método finlandés que trata de importar el colegio de La Gesta

Tres profesores del centro ovetense aprenden técnicas pedagógicas en Helsinki: “Finlandia es el número uno en metodologías educativas”

Por la derecha, Elisa Fernández, Andrés Flórez y José Ramón Fernández, disfrutando de Helsinki.

Por la derecha, Elisa Fernández, Andrés Flórez y José Ramón Fernández, disfrutando de Helsinki.

Tres profesores asturianos cogieron el fin de semana pasado un avión con destino Helsinki. Eran Elisa Fernández, Andrés Flórez y José Ramón Fernández, la directora y dos profesores de Infantil y Primaria del colegio público La Gesta, que han acudido a la capital finlandesa para participar en un innovador curso de técnicas pedagógicas. Volverán cargados: traerán consigo una maleta llena de ideas, aprendizajes y dinámicas recién salidas de la cuna de la educación a nivel europeo, y que aspiran a implantar en el centro ovetense. “Finlandia es el número uno en metodologías de aprendizajes, no dudamos ni un segundo en elegirlo como destino ideal”, señalan los docentes, en conversación telefónica con LA NUEVA ESPAÑA desde Helsinki.

Los tres docentes han podido inscribirse en este curso gracias al programa europeo “Erasmus +”, concretamente al proyecto “Building E-bridges”, que les ha permitido viajar al país nórdico para aprender de sus maestros y, de esta forma, abrir la mente a otras concepciones educativas.

Los tres profesores del C. P. La Gesta llevan dos años intentado vivir esta experiencia. La primera vez que se presentaron no consiguieron que su propuesta fuese aceptada, pero perseveraron. El objetivo final era demasiado tentador. “Creíamos que era una gran oportunidad para promocionar el centro a nivel internacional, establecer sinergias con otras escuelas y mejorar la situación del alumnado”, señala Andrés Flórez.

Análisis de puntos mejorables del centro, autoevaluaciones con profesores y reflexiones en conjunto son las claves del proyecto que les ha llevado a Finlandia. Fueron muchas horas de trabajo, cuya recompensa tiene forma de billete de avión a Helsinki. “Teníamos claro que, si tampoco lo lográbamos en esta ocasión, seguiríamos intentándolo”, comentaban los docentes.

Elisa Fernández, José Ramón Fernández y Andrés Flórez, durante el curso sobre el sistema educativo finlandés. | A. F.

“Estamos viviendo un sueño”, afirma Andrés Flórez. Las horas se les pasan demasiado rápido asistiendo a charlas de maestros finlandeses, acudiendo a las aulas de centros educativos para ver de primera mano cuáles son sus prácticas más habituales y compartiendo vivencias con educadores de otras zonas de España y de países como Croacia, Portugal o Alemania. Una síntesis de teoría y práctica que consideran fundamental. “No queríamos solo un curso teórico”, aseguran los maestros.

Están aprendiendo mucho. En Finlandia, los horarios son distintos, hay más autonomía, los deberes se ven de una forma totalmente diferente, las dinámicas persiguen propósitos muy a corto plazo, los alumnos educan su responsabilidad y los profesores se consideran sujetos dignos de admiración social. “Tienen una forma de organizar sus programas docentes que pone del revés lo que tenemos establecido en España”, comentan los profesores del colegio ovetense. Un paraíso educativo que hace soñar y, a la vez, obliga a poner los pies en la tierra. “Hay aspectos que se podrían importar pero, luego, hay otros que dependen más de un procedimiento estructural al que no llegamos los profesores, sino la política”, confesaba Flórez.

Para su sorpresa, el sistema educativo español no ha sido mal acogido allí. “Hay que darse cuenta de que también nosotros hacemos cosas bien”, reflexionan los maestros. A pesar de que en ciertos ámbitos somos polos opuestos, los finlandeses han tomado nota, por ejemplo, de los apoyos docentes a lo que se recurre en algunas aulas españolas para una enseñanza más individualizada. Un aprendizaje continuo y recíproco.

Elisa Fernández, Andrés Flórez y José Ramón Fernández coinciden en que la experiencia supera sus expectativas y la recomendarían a cualquier docente que afronte la labor educativa como un “aprendizaje continuo”.

El colegio La Gesta ya tenía bagaje en este tipo de intercambios educativos, pues están inmersos en un proyecto artístico en colaboración con Portugal y Alemania. Su plan es otorgarle a los alumnos un papel protagonista y que sean ellos los que puedan viajar en un futuro.

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