Los dos detenidos ayer, tras una persecución por el centro de Oviedo, han reconocido los hechos ante el juez y el conductor ha aceptado una condena de 4 meses de prisión, 8 de retirada del carné y el pago de una multa por el delito contra la seguridad vial y la resistencia a la autoridad, tal como les había imputado la Fiscalía del Principado de Asturias. Al copiloto se le ha impuesto una multa por otro delito de resistencia.

El juicio rápido se celebró esta mañana en el Juzgado de Instrucción nº 4 de Oviedo. Como quedó acreditado y reconocieron los implicados, sobre las 11.55 horas del martes ambos viajaban en un Audi A3 que iba por la rotonda de Luis Oliver -procedente de la Autovía As-II-, a gran velocidad y sin respetar el ceda el paso existente. Conducía un ovetense de 20 años. Debido a su circulación, un vehículo camuflado del Cuerpo Nacional de Policía tuvo realizar una frenada brusca para evitar la colisión, al igual que el de otro vehículo. Ambos conductores, el acusado y el agente de la Policía, hicieron sonar el claxon, momento en que el copiloto, un mierense de 50 años, les hizo una “peineta” con la mano. El conductor siguió su marcha a gran velocidad, seguido por el vehículo policial, que puso en funcionamiento las señales luminosas.

A la altura de la estación de autobuses, el vehículo policial se puso a la altura del de los acusados, mostrando el agente su carnet profesional y su placa, e hizo al conductor indicaciones para que se detuviera. No obstante el implicado hizo caso omiso y siguió su marcha hacia la avenida de Santander, por el ramal que conduce a la estación de tren, momento en que el agente solicitó el apoyo de otros compañeros.

"El acusado siguió su marcha, hizo amago de girar hacia la calle Uría pero rectificó en el último momento y se incorporó de nuevo a la avenida de Santander, con maniobras bruscas y cambios de carril continuos para tratar de eludir la acción policial. Siguió a gran velocidad por la avenida de Galicia y Fuertes Acevedo, donde aceleró de manera considerable. Finalmente pudo ser interceptado por otro vehículo policial en la confluencia de las calles Celestino Villamil y Alejandro Casona", explican desde Fiscalía, que les atribuyó una actitud irresponsable que " supuso un grave riesgo para los demás usuarios de la vía pública, conductores y peatones".

Se requirió a los acusados para que pararan el motor y se bajaran del vehículo, a lo que se negaron, por lo que los agentes tuvieron que abrir las puertas del vehículo y usar la fuerza, ante la fuerte oposición que ofrecían los implicados.