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Así será la nueva entrada al Campoamor para los Premios Princesa de 2021

Dos farolas a ambos lado de la entrada del teatro sustituirán la que está en el centro de la plaza, que se retira junto a la estatua anexa

Por la izquierda, Nacho Cuesta, Adolfo García, Alfredo Canteli y Carlos García (parcialmente tapado), frente al Campoamor, analizando las soluciones de reforma propuestas.

Despejar el acceso al teatro Campoamor, retirando los elementos centrales de la plaza, y realzar la entrada principal con un juego de dos farolas. Ese es el proyecto en el que ya está trabajando el área de Infraestructuras para que el nuevo entorno del teatro, más lustroso y con otra simetría, esté listo para los Premios Princesa, cuya ceremonia de entrega se celebrará allí, previsiblemente, el 22 de octubre.

Nacho Cuesta, Adolfo García, Alfredo Canteli y Carlos García, inspeccionan la reforma de la plaza frente al teatro.

El Alcalde, Alfredo Canteli, y su segundo, Nacho Cuesta, llevan meses dándole vueltas a este rediseño del acceso al teatro, que redundará en una ceremonia de entrega más llamativa. La operación se ha llevado a cabo de acuerdo con la Fundación Princesa de Asturias y la previsión, indica Cuesta, es que al despejar el frente de las tres puertas de la entrada principal se podrá desplegar una alfombra de mayores dimensiones y que conecte directamente con la calle Argüelles, suprimiendo los quiebros que habitualmente dibujaba el recorrido de premiados e invitados para salvar la farola central de la plaza y la escultura de la estudiante, “Esperanza Caminando”, obra de Julio López de 1998.

La solución no pasa por suprimir de forma definitiva estos dos elementos, pero a corto plazo, de cara a la ceremonia de entrega de los Premios de este año, la configuración de la plaza en la que trabajan los técnicos municipales solo incluirá las dos nuevas farolas. Haciendo de la necesidad virtud, los servicios municipales también se han fijado en que la farola que actualmente ocupa el centro de la plaza es una superviviente que necesita una reparación urgente. Como se puede comprobar en fotografías de 1934, esa farola ocupaba la misma posición que ahora y había sobrevivido a la destrucción del teatro de aquel año. De hecho, fue ese tipo de farola la que luego inspiró los modelos isabelinos desplegados en los años noventa por Gabino de Lorenzo. Pero la farola del Campoamor, la original, está muy dañada y los técnicos aprovecharán el nuevo diseño de la plaza para retirarla y restaurarla. La escultura de “Esperanza caminando” la acompañará en este retiro, pero la previsión es que una y otra regresen al entorno del Campoamor.

Respecto a los elementos que se van a añadir ahora, se han encargado dos nuevas farolas con un diseño inspirado en la que ahora preside la plaza y también sendas peanas, con parecidas características. Parte de estos contratos se firmaron ayer, para que el servicio de Alumbrado tenga lista la nueva entrada a tiempo.

En este proyecto llevan tiempo buscando alternativas el propio alcalde, Alfredo Canteli, Nacho Cuesta, y los técnicos Adolfo García, jefe del servicio, y Carlos García, responsable de alumbrado. Aunque no se ha tomado todavía una decisión definitiva sobre el nuevo emplazamiento de la farola original una vez que esté restaurada, sí se ha decidido enmarcar la entrada con estas dos nuevas farolas.

Esta disposición, que despeja el frente de tres de las cinco arcadas de la puerta principal, modifica ligeramente la simetría de la plaza. Donde antes había un eje radial desde la farola central hacia el teatro, ahora las dos farolas marcarán otro eje que parece proyectar la entrada del teatro hacia la plaza de la Escandalera, realzando esos planos que habitualmente realiza Televisión Española durante la entrada de los premiados, autoridades e invitados en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa.

La intervención en la plaza del Campoamor aportará, al menos en esta primera fase y de cara a los Premios, un espacio más despejado, justo en la línea opuesta a lo realizado en los últimos años. Aunque la farola original lleva allí, como se ha dicho, desde antes de 1934, el entorno del teatro Campoamor se ha ido poblando en las últimas décadas de diversos elementos. A la citada “Esperanza caminando” de Julio López, instalada en 1998, le siguió el “Culis monumentalibus” de Úrculo, levantada en el arranque de la calle Pelayo en el año 2001. Además de jardineras de forja y una pequeña reforma en los accesos laterales donde antes estaba el Centro de Arte Moderno (Camco), la plaza también recibió, en 2011, la obra en bronce “La bailarina”, diseño del escultor Santiago de Santiago.

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