Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Bellas Artes prepara la fase dos de la ampliación con el traslado de sus depósitos

La pinacoteca ya ha desalojado veinte toneladas de publicaciones y comienza a desplazar las obras de arte hacia otras zonas del complejo

Alfonso Palacio, con la responsable de bibliotecas, Teresa Caballero, en en el espacio habilitado para acoger los volúmenes del museo en la planta -2 de la Ampliación. | M. B. A.

Alfonso Palacio, con la responsable de bibliotecas, Teresa Caballero, en en el espacio habilitado para acoger los volúmenes del museo en la planta -2 de la Ampliación. | M. B. A.

El Museo de Bellas Artes de Asturias ya trabaja en la esperada obra que rematará la ampliación de sus instalaciones. La gran pinacoteca regional ha comenzado a trasladar las obras que custodia en los depósitos del edificio de servicios, un inmueble que será completamente remozado durante la intervención.

Este edificio alberga, actualmente, las oficinas y los departamentos de Restauración, Registro y Conservación, además de acoger depósito de publicaciones y obras de arte. Antes de iniciar las obras de la fase dos de la Ampliación, el museo debe desalojar por completo el inmueble. Una mudanza que se prolongará hasta finales de año, con el objetivo de que las obras puedan comenzar ya a principios de 2022.

Para completar la evacuación del edificio de servicios, el museo ha planteado un proceso en tres fases. El primero, que ya ha completado, pasaba por la reubicación del importante fondo de publicaciones editadas por el museo a lo largo de su historia. En total se han movido más de 1.500 cajas con catálogos, libros, revistas y folletos: son alrededor de 20 toneladas de material. De todo ese material, más de 1.200 cajas se han depositado en un local fuera de Oviedo, y otras 350 se han reubicado en los bajos del edificio de la Ampliación, para que esté a disposición del staff del museo. Este traslado de volúmenes no afecta a los fondos de la biblioteca del museo, que sigue.

El antiguo salón de actos del museo, con parte del material trasladado. | M . B. A.

Una vez completado el traslado de las publicaciones, la plantilla del Bellas Artes ha comenzado la segunda fase del traslado: la más de 2.000 obras de arte que se custodian en los depósitos que pueden verse afectados por los trabajos. Las obras se depositarán en unas estructuras móviles y efímeras que serán retiradas una vez que los trabajos de la ampliación se finalicen y los nuevos depósitos del Bellas Artes sean plenamente operativos. “Esta segunda fase del traslado se completará en los próximos dos meses, hasta principios de noviembre, y después afrontaremos el último tramo, que pasa por trasladar el mobiliario de oficina y los departamentos que trabajan allí”, explica Alfonso Palacio, director del Bellas Artes. “El objetivo”, insiste, “es tener desalojado por completo el edificio para principios de 2022, para que puedan empezar las obras lo antes posible.

Todo el proceso, señala Palacio está exigiendo un gran esfuerzo por parte del conjunto de la plantilla del museo, cuya dedicación agradece. “A nivel interno, el trabajo que ya hemos realizado ha sido muy grande, pero aún nos queda una tarea enorme por delante, y la implicación de toda la plantilla –ordenanzas-vigilantes, montadores, técnicos y personal de oficina, es total”, señala Palacio.

El esfuerzo de la institución para completar el desalojo del edificio antes de fin de año se explica por su interés en poder iniciar las obras nada más que el proyecto de esta segunda fase esté rematado y la obra se haya licitado.

Cara a la revisión del proyecto realizado en su día por el arquitecto Patxi Mangado, el museo ha solicitado dos modificaciones, que Palacio confía en que sean atendidas. La primera pasa por instalar un montacargas de mayores dimensiones que el previsto inicialmente. La segunda, practicar una comunicación directa entre la planta -1 de la Ampliación, la que acoge las exposiciones temporales, y esa misma en el nuevo edificio de Servicios. Ambas modificaciones responden al interés de la institución por poder mover con más facilidad las obras de arte, incluso aquellas de mayor tamaño, por el interior del museo, una vez completados los trabajos.

Xacobeo

El interés del Bellas Artes por agilizar las obras se explica por la necesidad que tiene la institución de que se ejecute esa fase dos de la Ampliación diseñada por Mangado. El desbloqueo de la fase dos de la Ampliación ha llegado gracias al Plan Nacional Turístico Xacobeo, que incluye 5,9 millones de euros para ejecutar una obra que está pendiente desde hace más de un lustro, debe resolver importantes problemas estructurales que padece el Bellas Artes.

Para empezar, esta fase dos incluye ese montacargas que hará operativos los nuevos depósitos del museo. En ausencia de estos espacios, la pinacoteca lleva años viéndose obligada a alquilar depósitos externos, fuera de sus instalaciones, por los que paga cuantiosos alquileres, además de implementar un servicio de seguridad.

Además del acceso a los depósitos, la fase dos permitirá una mejor conexión entre el palacio de Velarde y el edificio de la Ampliación. Y con la renovación del edificio de servicios llegarán también equipamientos importantes de los que el museo carece actualmente, como un salón de actos, la cafetería y la tienda del museo.

El primer paso en la ejecución de esa fase dos, una vez que el proyecto esté revisado y aprobado, pasa precisamente por demoler el actual edificio de servicios. La previsión para por ejecutar esa actuación en los primeros meses del próximo año.

Compartir el artículo

stats