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La pesada carga de la fe: el Santo Sudario de Oviedo está protegido por un estuche especial de 25 kilos

Precisa de dos personas para sacarlo de la Cámara Santa

Así es el complejo traslado del Santo Sudario desde la Cámara Santa al altar de la Catedral de Oviedo Amor Domínguez

El Santo Sudario, la más preciada reliquia de la Catedral de Oviedo, es la estrella del Jubileo de la Santa Cruz, que se celebra estos días, hasta el próximo martes, 21 de septiembre. En el marco de celebración de los 1.200 años de la consagración del primer altar de la Sancta Ovetensis, el cabildo ha decidido que, en vez de mostrar el Santo Sudario únicamente el día de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) y por San Mateo (21 de septiembre), los días que abren y cierran el Jubileo, se muestran durante todas las misas de la Perdonanza.

Esta singularidad está provocando que la Catedral se llene para cada uno de estos oficios, y que decenas de fieles se queden al final de la eucaristía para venerar el Santo Sudario, una reliquia que llegó a Asturias en algún momento del siglo VIII, dentro del Arca Santa. Pero el poder mostrar el Santo Sudario en las misas requiere, cada día, de una cuidadosa operación.

La reliquia se custodia en la Cámara Santa, en una urna diseñada ex profeso para garantizar su conservación. La estructura fue instalada durante las obras de restauración del relicario, entre noviembre del 2013 y abril del 2014. Se trata de una vitrina climatizada dotada de una iluminación especial. Dentro se guarda el Santo Sudario, que a su vez está protegido por un estuche microclimático anóxico (sin oxígeno), con una atmósfera presurizada con argón. Fabricado en Eslovenia, este estuche es similar al que se utilizó para conservar “La dama del Armiño”, de Leonardo da Vinci. De hecho, el autor de ambos es el mismo: Guillermo Andrade.

Irma Collín

El Santo Sudario tiene unas medidas de 85,5 por 52,6 centímetros. Por estas dimensiones y el peso total del estuche, 25 kilos, se precisan de dos personas para sacarlo cada día de la Cámara Santa y llevarlo al presbiterio, para las misas. Durante el Jubileo, se encargan de esta tarea Miguel Carbajal, trabajador de la catedral, e Iván Rodríguez, capataz de la Hermandad de Los Estudiantes de Oviedo. Ellos son los “guardaespaldas” de la más valiosa reliquia de la Catedral de Oviedo.

Los fieles acuden en masa a venerar la reliquia

Manuel Sánchez Monge, obispo de Santander, presidió ayer la tercera de las ocho misas del Jubileo de la Santa Cruz. Un oficio religioso que, como en las dos jornadas anteriores, registró una afluencia excepcional de fieles, atraídos por la posibilidad de contemplar y venerar el Santo Sudario, que durante la Perdonanza de este año, y en el marco de la conmemoración de los 1.200 años de la consagración del primer altar de la Catedral de Oviedo, se exhibe en todas las misas. Al final, los fieles pudieron acercarse al presbiterio para orar ante la reliquia. El cuarto oficio religioso del Jubileo de la Santa Cruz será esta tarde, a partir de las 18.30 horas. Presidirá la misa Luis Ángel de las Heras, obispo de León.

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