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El futuro en las manos de los niños

“Algún día ellos llevarán las riendas”, dice Ferreira, vicepresidente de la Cámara, a los niños que conocieron en el centro el mundo de la empresa

Fabián Fernández, ayer, explicando a los niños los juegos. | Irma Collín

Los niños son el futuro. La Cámara de Comercio de Oviedo quiere darles la importancia que se merecen y ayer fue la prueba para ello. El edificio de la calle Quintana abrió sus puertas para que los más pequeños conocieran en detalle el funcionamiento del lugar.

A las cinco de la tarde, un grupo de ocho niños fueron los protagonistas durante aproximadamente hora y media. En ese rato, los pequeños disfrutaron de juegos y magia, pero también tuvieron tiempo para aprender. El inicio de la sesión estuvo en manos de José Manuel Ferreira, Vicepresidente de la Cámara de Comercio, y Covadonga Díaz, Concejala de Festejos del Ayuntamiento de Oviedo, que comenzaron con una pequeña charla para los niños. Ferreira quiso compartir su ilusión por este proyecto cuando terminó la presentación: “Son las nuevas generaciones quienes algún día llevarán las riendas del mundo y hay que abrirles las puertas a las diversas formas de trabajo que existen”.

Covadonga Díaz, que estaba presente como reflejo de la unión entre el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio, destacó lo “necesario” que son estos estímulos para que los niños encontrasen su vocación y tuvieran curiosidad: “Están en una época en la que siempre te preguntas qué serás de mayor, así que estas actividades vienen muy bien para motivarles y mostrarles otras opciones para su futuro”. Además, Díaz quiso agradecer el ofrecimiento de la Cámara de Comercio para trabajar juntos en este proyecto: “Desde el Ayuntamiento solo tenemos buenas palabras, esperamos que vaya muy bien y podamos llevar el proyecto también a los colegios para que llegue a más niños”.

La actividad estrella fue un “escape room” digital que se basaba en salvar a la Cámara de Comercio de un ataque cibernético. En ella, con una duración máxima de sesenta minutos, los niños tenían que encarnarse en informáticos y pasar una serie de pruebas para conseguir que la Cámara no cayera en manos de los “hackers”.

Después de esa actividad, en la que los pequeños consiguieron salvar la Cámara, Fabián Fernández, jefe de “coworking” y gerente de los juegos para los niños, ofreció un espectáculo de magia para finalizar la experiencia.

Magia, estrategia y diversión para una tarde en la que los niños aprovecharon para aprender sobre posibilidades de trabajo. Porque el futuro, saben, depende de su generación.

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