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La degradación urbanística del casco viejo de Oviedo: cuatro calles que lastran el Antiguo

El problema se concentra en el eje que une el Martillo, el Paraguas y la Fábrica de Gas

Hubo un tiempo en que era posible recorrer el casco viejo de Oviedo, de San José a Paraíso, pasando por el Paraguas, de grafiti en grafiti, de andamio en andamio y de ruina en ruina. Lo hubo y lo sigue habiendo. El casco viejo de Oviedo arrastra, desde su recuperación parcial en los años noventa, un problema de degradación urbanística que se concentra en el eje que va del Martillo de Santa Anta a la Fábrica de Gas, tiene su centro en el Paraguas y sus peores focos de infravivienda en las calles Ecce Homo e Ildefonso Martínez. El derrumbe del alero de un edifico de mediados del XIX entre San José y Mon, el pasado miércoles y un nuevo incidente –también en Mon– la pasada madrugada han vuelto a poner el foco de las urgencias urbanísticas en el centro histórico.

Un recorrido por sus calles evidencia algo sobre lo que muchos arquitectos especializados en cascos históricos llevan señalando en los últimos años: el Antiguo de Oviedo requiere un trabajo de un equipo específico que, inmueble por inmueble, analice el estado de los edificios en peor estado e intente ponerles remedio. De lo contrario, cada uno de esos inmuebles se convierte en un agujero negro urbanístico, un foco de degradación que funciona como una bomba de racimo. El paseo por el Antiguo lo confirma, allí donde uno encuentra una vivienda en mal estado o un solar derruido, los grafitis, la basura y los desperfectos se multiplican, invadiendo las casas vecinas. Al revés, donde hay viviendas habitadas y cuidadas y actividad diurna, la degradación retrocede.

Casa de los Llanes

Casa de los Llanes

En esa situación tienen mucho que ver dos grandes parcelas que llevan décadas abandonadas. Una es el Martillo de Santa Ana, en una situación estratégica, junto al edificio del derrumbe de esta semana, frente al Bellas Artes, en pleno corazón del viejo trazado medieval de las calles de Oviedo, los Cuatro Cantones. La buena noticia, al menos así se anunció este año, es que tras muchos intentos fallidos la Iglesia, propietaria de esa parcela, tiene un proyecto para recuperar la zona y levantar una especie de centro cultural dedicado al arte sacro.

Palacio del Sol

Palacio del Sol

El otro solar irradiador de degradación urbanística es la Fábrica de Gas, un terreno que, pese a contar con un plan especial aprobado, no encuentra el momento de iniciar su regeneración. El anterior gobierno intentó comprar todo el recinto a EDP, pero no remató la operación. El equipo de Canteli no acaba de aclararse con sus planes. Mientras tanto, la compañía eléctrica reclama una licencia para empezar a descontaminar suelos ante la amenaza de recibir una sanción por parte de Medio Ambiente, y el Ayuntamiento la deniega porque entiende que la Consejería de Cultura exige que antes haya un plan de urbanización.

Martillo de Santa Ana

Martillo de Santa Ana

Es un lío burocrático más que, como en la fábula de los galgos y los podencos, lo único que acelerará será el derrumbe de alguna nave. De momento, el cierre de esta fábrica y el paso de los años ya ha ido degradando seriamente la calle Paraíso, con un local derruido, otro que ardió este verano, una tercera vivienda afectada por el fuego y otras dos abandonadas y tapiadas para evitar que entren los okupas. Solo la recuperación que se está llevando a cabo estos meses de la muralla medieval, en la misma calle, arroja alguna esperanza. Al otro extremo, desde Postigo al Paraguas, dos calles muestran la peor cara del Antiguo. En Ecce Homo, un gran edificio abandonado y puesto a la venta preside la subida a la plaza, donde conviven viviendas recuperadas y otras igualmente cerradas a cal y canto. En Ildefonso Martínez (Salsipuedes), el arreglo de las escaleras rematado recientemente por el Ayuntamiento contrasta con el resto de la calle. Un gran solar que comunica con el Paraguas sigue funcionando como foco degenerador del entorno. Los edificios vecinos, cerrados, tapiados, y plagados de pintadas, prueban la potencia de este tipo de agujeros negros.

Calle Ecce-Homo

Calle Ecce-Homo

Arquitectos como Paco Pol, autor del primer plan del Antiguo, reclamaban hace dos años en este periódico ese trabajo puerta a puerta de profesionales y echar mano de todos los mecanismos que la ley permita para recuperar estas viviendas. Por ahora, mientras en otras partes no tan degradadas se están recuperando ya edificios (calle Jesús y plaza del Ayuntamiento), el área de Urbanismo anuncia un plan de diagnóstico de urgencia, paso previo a un nuevo plan especial para el Antiguo.

Gráfico

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