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La Noche Blanca de Oviedo reabre, con música electrónica, la sede histórica de Banesto

El Auditorio acoge un recital de Gamoneda junto al grupo de Cova Villegas y el nuevo montaje de teatro de sombras de “Luz, micro y punto”

El arte invade las calles de Oviedo

El arte invade las calles de Oviedo

En el ADN de la marca cultural Noche Blanca, un invento de París que ha dado la vuelta al mundo, está, junto a la gratuidad, la nocturnidad y la vanguardia, el empeño en abrir los secretos de la ciudad a sus vecinos al menos durante una noche, en hacer palanca de urbanismos posibles. En el caso de Oviedo también ha sido así desde las primeras Noches Blancas, con largas colas para entrar en la Fábrica de Gas en 2013 o en la de La Vega en 2014, la primera vez que se abrió para este tipo de actividades. Ahora, en este 2021 en que la noche de las vanguardias recupera programación poscovid, el próximo 2 de octubre, el programa permitirá regresar a otro lugar emblemático del centro de Oviedo, la sede histórica de Banesto en la calle Marqués de Santa Cruz que antes fue Centro Mercantil de la ciudad. No será una reapertura sin más. El hall central de la sala de operaciones acogerá una sesión de electrónica underground diseñada por los responsables del festival Vesu, con un cuidado diseño escenográfico de luz y sonido que traerá a Oviedo a las bandas “Mechudo” y “The Low Flying Panic Attack”.

"Mechudo" es un dúo madrileño de música electrónica formado por Nacho Tourmalet y @javilostcontrol que llega a la Noche Blanca con nuevo trabajo, "Le Miroir". En colaboración con la artista ElenQ abren un espacio para la lírica creando solidas bases de techno oscuro con sintetizadores analógicos que les acercan a Marie Davidson o Helena Hauff.

Por su parte, "The Low Fliying Panic Attack" son Marta Brandariz y Javier Martín y mezclan electrónica, psicodelia, rock, lo-fi y atmósferas sacadas de una peli inglesa de los 70 con arriesgadas líneas vocales. Su actuación dentro del edificio de Banesto será a las 22.00 horas, y "Mechudo" contará con un pase a las 21.00 y otro a las 23.15 horas.

El programa, titulado “Banca electrónica”, se antoja uno de los más llamativos este año, aunque rivalizará, como en anteriores ediciones, con una oferta muy abundante y de mucha calidad. A las 21.30 horas, media hora después del primer pase del dúo “Mechudo” en el que los espectadores podrán apreciar también la centenaria vidriera de la casa Maumejean de Banesto, uno de los grandes poetas vivos del país, el ovetense Antonio Gamoneda estará en el Auditorio Príncipe Felipe.

La vidriera de la casa Maumejean en la escalinata del hall de entrada del edificio de Banesto.

La vidriera de la casa Maumejean en la escalinata del hall de entrada del edificio de Banesto. LNE

La visita del premio “Cervantes” se produce en circunstancias muy especiales. A sus 90 años, Gamoneda viene desde León, donde reside, a su tierra natal acompañado, en idéntico viaje a las raíces, por la cantante Cova Villegas. El poeta, presentado por el escritor Fernando Menéndez, recitará parte de su obra. Villegas, acompañada por su grupo “Delta galgos”, interpretará parte del disco de 2018 en el que adaptó algunos de los poemas de “Blues castellano”, una de las obras mayores de Gamoneda, nuevo realismo social que tardó 22 años en publicarse debido a la censura y que lo hizo, precisamente, en una editorial asturiana, Noega, dirigida por Álvaro Díaz Huici.

No será la única actividad, esa noche, del auditorio Príncipe. La organización ha desvelado que otras habituales de estos primeros sábados de octubre, el grupo de teatro de sombras “Luz, micro y punto”, estrenará en la Sala de Cámara, de 18.30 a 19.30 horas, su último montaje, “Estrellas sonoras”, dedicado a mujeres compositoras olvidadas por la historia y fruto de una residencia en Laboral. La obra rescata partituras y acompaña con piano, violín, flauta y contrabajo, la dramaturgia, esencial, poética, pura, de “LMyP”.

"Estrellas sonoras", de Luz, Micro y Punto. LNE

El concejal de Cultura, José Luis Costillas, cuya área organiza la programación de la Noche Blanca, vaticinó que este año la programación “va a superarse a sí misma”, recuperada cierta normalidad después de la edición del año pasado marcada por el covid. Con la incorporación de nuevos espacios y la presencia de “leyendas vivas del mundo de las letras”, señaló en referencia a Gamoneda, Costillas confía en “seguir sorprendiendo a los asistentes y haciendo de esta actividad una de las noches más especiales del año en Oviedo”. “Esta ciudad sigue apostando por actividades que son garantía de éxito y mejorándolas cada año, y el público siempre responde”, concluyó el presidente de la Fundación Municipal de Cultura.

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