Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro Alonso: “Sonroja la inversión en la vacuna de la malaria frente a la del covid”

“Debemos combatir las enfermedades infecciosas en África, aunque solo sea por egoísmo, asegura el epidemiólogo asturiano

María José Iglesias y, en la pantalla, Pedro Sánchez Lazo y Pedro Alonso, ayer, en el Club Prensa Asturiana Digital. | Luisma Murias

La malaria mató al emperador Carlos V en su retiro de Yuste (Cáceres), ha hecho tambalearse a imperios y causa miles de decesos cada año. Aun así, y tras décadas de investigación, todavía no existe una vacuna totalmente eficaz contra la enfermedad. La situación contrasta con la celeridad con la que se han desarrollado antídotos contra el covid-19, que ha afectado sobre todo a las sociedades occidentales y a sus economías.

Las comparaciones son odiosas pero a veces resultan inevitables. El científico asturiano Pedro Alonso, premio “Príncipe de Asturias” de Cooperación Internacional en 2008 y actual director del Programa Mundial contra la Malaria de la OMS, aseguró ayer en el Club Prensa Asturiana Digital que “causa sonrojo comparar la inversión destinada a desarrollar una vacuna contra la malaria frente a la del covid, que se ha conseguido en un tiempo récord”. Lo dijo durante la conferencia titulada “Las amenazas del futuro. Pandemias futuras y pandemias inacabadas”, que cerró el ciclo sobre pandemias organizado por Tribuna Ciudadana. “Debemos ayudar a combatir las enfermedades infecciosas en África, aunque solo sea por egoísmo”, recalcó el científico, confiando en la ventana de esperanza que se abrirá en breve en la guerra contra la fiebre amarilla, que quita la vida a tantos niños en el África subsahariana. En unos días se espera la autorización del uso masivo de la vacuna experimental contra la malaria RTS, la más avanzada del mundo. Fue la primera en demostrar que puede proteger a niños pequeños y a bebés de zonas endémicas de malaria frente a la infección y la enfermedad causada por Plasmodium falciparum, la especie más mortífera del parásito de la malaria. “Históricamente, las vacunas han constituido uno de los medios más eficaces para prevenir enfermedades y salvar vidas, especialmente en el caso de las enfermedades infecciosas”, añadió.

800.000 muertes al año

“Cada año, cerca de 800.000 personas mueren a causa de la malaria, y la mayoría de estas muertes son de niños menores de 5 años del África subsahariana. Una vacuna parcialmente eficaz significa la posibilidad de salvar cientos de miles de vidas”, indicó Alonso. El epidemiólogo, que en 2011 fue distinguido como “Asturiano del mes” de LA NUEVA ESPAÑA, asegura que está previsto inmunizar a cerca de dos millones de niños africanos contra la malaria, a tenor de unos 300.000 cada año, antes de 2025. Su trabajo se ha centrado sobre todo en el estudio de la malaria y otras enfermedades infecciosas, abordadas siempre desde una perspectiva multidisciplinar. Pedro Alonso también fue realista sobre la evolución del covid y aseguró que “aún queda mucho camino por hacer antes de que la enfermedad esté totalmente controlada; no hemos llegado al fin, ni mucho menos”, señaló el doctor, que fue presentado por Pedro Sánchez Lazo, presidente de Tribuna Ciudadana, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y profesor emérito. Sánchez Lazo destacó la trayectoria de Alonso, siempre muy pegada al continente africano y a esas enfermedades que, como la malaria, golpean a los más pobres.

Tras licenciarse en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid en 1984, Alonso obtuvo un máster en Epidemiología y Control de Enfermedades Infecciosas en la London School of Hygiene and Tropical Medicine, y se doctoró en Medicina por la Universidad de Barcelona con una tesis sobre evaluación de estrategias en el control del paludismo. Su carrera empezó en los años ochenta en Gambia, donde evaluó la eficacia del uso de redes mosquiteras impregnadas con insecticida como herramienta preventiva.

Compartir el artículo

stats