Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un auto judicial paraliza los planes para ampliar el polígono Espíritu Santo en Cerdeño

La justicia aplaza el desahucio de los coches de los concesionarios, necesario para el desarrollo del nuevo espacio industrial de Oviedo

Infografía del Lab Cer que plantea la promotora del ámbito. | LNE

Infografía del Lab Cer que plantea la promotora del ámbito. | LNE

El futuro de Cerdeño vuelve a chocar con el muro de los coches. Un auto judicial ha decidió aplazar el expediente de desahucio contra los vehículos de los concesionarios que ocupan una de las parcelas de la proyectada ampliación del polígono Espíritu Santo. Los promotores del área, que llevará por nombre Lab Cer, tendrán que esperar. Ya cuentan con el permiso de urbanización municipal y sus planes pasaban por finalizar las obras en junio de 2022. Sobre el papel, esa nueva zona tiene la vocación de convertirse en un nuevo suelo para acoger industria limpia, servicios y hostelería sin renunciar a vincularse a los usos relacionados con el ámbito biosanitario propios del HUCA y las instituciones y empresas de su entorno. El auto concede a los concesionarios afectados las medidas cautelares que habían solicitado y el proyecto, que comenzó en diciembre de 2013, sufrirá un nuevo retraso.

En las infografías hay diez parcelas (aunque solo ocho desarrolladas en detalle, pues las dos restantes son de titularidad municipal) que oscilan entre los 1.200 y los 2.800 metros cuadrados. Allí se desarrollan bloques modernos de cuatro plantas que alcanzan entre 2.800 y 5.300 metros cuadrados.

Para desarrollar este proyecto la promotora invertirá, sin incluir el valor del suelo propiedad de los promotores de la actuación, unos 2,3 millones de euros para la urbanización completa del ámbito.

El desarrollo de este ámbito ha sufrido un retraso considerable por diversas reclamaciones judiciales a las que ahora se suma una nueva batalla en los juzgados.

El nuevo Lab Cer tiene la vocación de ensamblar lo industrial con lo terciario en el sureste de la ciudad mediante un nuevo concepto espacial que priorice los usos industriales más amables con una gran variedad de usos terciarios (comercial, oficinas, hotelero, dotacional…), según consta en la memoria del proyecto.

Detrás de los retrasos en el proyecto de Cerdeño está la negativa de uno de los dueños del suelo, el grupo Resnova, propietario de los concesionarios de la zona, a integrarse en la junta de compensación. Esta situación derivó en una expropiación y en una serie de pleitos, administrativos y penales, todos ellos rechazados. Los coches de estos concesionarios siguen, no obstante, ocupando gran parte del suelo afectado por la Unidad de Gestión y, ahora, la Justicia les concede un nuevo tiempo de descuento antes de dejar que las máquinas cambien la cara del ámbito.

Compartir el artículo

stats