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Una marea de cofrades anima a llenar Oviedo por el Desarme

El Gran Capítulo llama a aprovechar la cita gastronómica para ayudar al sector hostelero “tras muchos meses duros”

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El desfile del IX Gran Capítulo del Desarme, a su paso por la plaza del Ayuntamiento. LUISMA MURIAS

“Después de tantos meses duros, los hosteleros merecen que el Desarme sea un éxito”. Así de contundente se mostró el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, en la misma línea que otros intervinientes del IX Gran Capítulo de la Cofradía del Desarme en el que quedó patente la pujanza de la institución, tras la incorporación de doce nuevos cofrades de número, tres nuevos embajadores honoríficos y otros tres cofrades de honor. Sus juramentos retumbaron en las paredes del paraninfo del edificio histórico de la Universidad.

Una marea de miembros de 14 cofradías y grupos gastronómicos de otras partes de Asturias y de España desfilaron desde el mediodía por las calles del Antiguo, antes de hacer parada en la institución académica para hacer públicos los nombramientos de este año. “Nuestro menú es una comida por la paz, cambia las armas por la cuchara”, señaló el presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida en su discurso inaugural del Gran Capítulo, en el que todos los asistentes echaron en falta a Miguel Ángel de Dios, cofrade mayor, ausente de la gran cita del colectivo por motivos familiares.

Almeida calificó de “milagroso” el hecho de que la pandemia diese una tregua en octubre del año pasado para celebrar las jornadas. “Desde sus inicios, el Desarme solo se suspendió por la gripe de 1918, la Revolución de 1934 y la Guerra Civil”, sostuvo para explicar la importancia histórica del menú elaborado a base de garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche. El hostelero felicitó a los nuevos miembros de la cofradía y celebró la importancia de iniciativas como el cómic del Desarme y el concurso de dibujo para mantener viva la llama del menú entre las nuevas generaciones.

Los formalismos se iniciaron con el ingreso de los nuevos cofrades de número. Juan Cuesta, Javier García, Jaime García, Miguel San Gil, Julio Rodríguez, Chisco García, Ángel Paniceres, Carlos Poo, Urbano Villanueva, Casto Fano, Manuel Blanco y Ana Argüelles recibieron su cuchara y medallón acreditativos de su nueva condición. Esta última acudió acompañada de su hijo Jesús, de solo un mes y medio, para el cual la cofradía tuvo el detalle de obsequiarle con un uniforme del Desarme para bebé ante la ovación del público.

Por la izquierda, Tato García, José Manuel Rey, Inés Serrano y Blanca Álvarez, comiendo el menú del Desarme junto al Fontán. LUISMA MURIAS

La cofradía ovetense selló seguidamente con un abrazo su hermanamiento con la cofradía del queso de Cantabria. “Desde el primer gran capítulo no hemos fallado a esta cita”, indicó el gran maestre del colectivo montañés, Miguel Ángel Díaz, reivindicando la solera de una entidad con casi cuatro décadas de historia y cofundadora de la federación nacional de cofradías, cuyo presidente tampoco quiso perderse la cita. “La cofradía del Desarme defendió la cita gastronómica incluso el año pasado cuando la hostelería más los necesitaba”, indicó el dirigente federativo Juan Manuel Garmendia.

El nombramiento de los Cofrades de Honor fue el acto central de un capítulo en el que obtuvieron tal distinción el Catedrático de Nutrición gallego Gregorio Varela el escritor y periodista gastronómico Josema Azpeitia y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, Jesús Chamorro. Varela tuvo un recuerdo para uno de sus investigadores de referencia, el asturiano Francisco Grande Covián y recomendó el Desarme como menú para cumplir con la teoría de la pirámide alimentaria debido a su variedad de productos. Azpeitia, por su parte, rememoró sus vínculos familiares lejanos con Asturias y anunció que el próximo lunes preparará el menú para unos amigos en el País Vasco. “Espero acercarme a lo que hacéis aquí”, bromeó antes de que Jesús Chamorro declarase su amor a su Oviedo natal, así como su compromiso de dar a conocer y difundir las bondades de su menú gastronómico más conocido.

Poco antes tomaron también posesión de su cargo los flamantes embajadores honoríficos del Desarme. Eugenio Corpas, jefe de servicio de Hostelería y Turismo del Ayuntamiento hasta su jubilación hace dos semanas recibió esta distinción como reconocimiento a su dedicación. “Los que me conocen saben de mi compromiso por Oviedo y su ayuntamiento”, dijo tras recibir los obsequios de una cofradía que tuvo el mismo detalle con el ilustrador Ernesto García del Castillo “Neto” y la presidente del Club de Guisanderas, Amada Álvarez. “Seguiremos llevando el menú hasta fuera de Asturias”, proclamó Álvarez, mientras que el artista subrayó la “historia de concordia” con la que cuenta la cita gastronómica, que ayer culminó su gran día con una comida del menú en el Hotel Santo Domingo Plaza de la capital.

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