Los hosteleros de Oviedo agradecen la “sensibilidad” del Ayuntamiento al plantear una revisión de la ordenanza de terrazas para dotar a los negocios de más espacio exterior en las zonas en que sea posible, pues consideran esta medida necesaria ante el panorama actual del sector a causa de la pandemia. “Hay una nueva realidad en la que el cliente recela todavía de los interiores y prefiere las terrazas”, defendió ayer el presidente de la junta hostelera local de Otea, David González Codón.

Los bares, restaurantes y cafeterías son, sin embargo, partidarios de buscar una fórmula que cumpla con esas nuevas expectativas de la sociedad y, al mismo tiempo, contente a los vecinos. “Confiamos en encontrar un punto de equilibrio, ya que una buena ordenanza no tiene por qué ser compatible con más molestias”, indicó el hostelero, quien atribuye las recientes quejas sobre el mantenimiento de la ampliación de las terrazas hasta después del puente del 1 de noviembre a “una minoría”. Los empresarios reivindican su deseo de atender a las peticiones de los habitantes de la ciudad porque “son también clientes”. De todos modos, Otea se muestra cauta hasta conocer “al detalle todos los puntos de la ordenanza”.

No más prohibiciones

Por otra parte, Codón mostró su rechazo a la posibilidad de que las autoridades sanitarias aprovechen la coyuntura actual para establecer de manera definitiva la prohibición de fumar en las terrazas. “Nuestra postura es que no es el mejor momento para establecer nuevas restricciones”, apunta el empresario, que admite que se trata de “un debate que está en la calle”, pero pide a los políticos que tengan en cuenta las dificultades actuales de los negocios tras año y medio de pandemia. “Estamos en contra de más restricciones porque si seguimos con prohibiciones puede hasta que se llegue a prohibir el consumo de alcohol en terrazas”, defendió el representante local de la patronal Otea.