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Manuel Varela Rey Consultor, experto en fondos Next Generation EU, hoy imparte una conferencia en la Cámara de Comercio de Oviedo

“Los fondos europeos van a generar, más que una transformación, un alivio económico”

“Europa necesita otro plan con altura de miras que se centre en la reindustrialización para no seguir dependiendo tanto de China en el futuro”

Manuel Varela Rey.

Manuel Varela Rey nació en La Coruña hace 43 años. Licenciado en Ingeniería Industrial por la escuela de San Sebastián inició su carrera como director de I+D+i de varias empresas. Durante dos legislaturas ocupó cargos en la Xunta de Galicia, primero como director general de Innovación y Salud Pública y luego como director de la Agencia Gallega de Innovación. Hace cinco años empezó a trabajar como consultor especializado en captación de ayudas públicas. Está considerado uno de los mayores expertos en fondos europeos Next Generation EU y hoy a las 19.00 horas ofrece en la Cámara de Comercio una conferencia titulada “Fondos Next Generation: una oportunidad para las empresas asturianas”, organizada por el colectivo Asturmanager.

–¿Qué oportunidades darán las ayudas europeas a las empresas asturianas?

–Estamos ante un momento histórico en materia de fondos europeos. Es la respuesta de la UE a la crisis del covid y España es el segundo país que más fondos recibe. Las ayudas que había hasta ahora tendrán más cuantía y surgirán muchas más nuevas como las dirigidas a inteligencia artificial, aeronáutica o automoción. No obstante, habrá más dinero para todos los sectores. La oportunidad es muy buena, queda por ver si habrá suficiente personal en las administraciones y las empresas para poder aprovecharlo.

–¿Cuándo se empezará a notar la llegada del dinero de Bruselas?

–De momento estamos en una fase de preparación de proyectos. Los fondos pueden traer inversiones que se prolongarán hasta 2026. Este año, los fondos no se van a notar nada en el PIB, pero todo apunta a que la ejecución llegará el año que viene.

–¿En qué van a notar los ciudadanos las ayudas?

–El vecino de a pie lo notará en temas como la compra de un vehículo eléctrico, la rehabilitación de viviendas o edificios, los planes formativos. También lo notarán los trabajadores de empresas de sectores que más se beneficiarán de todo esto.

–¿Cuáles son esos sectores?

–El desarrollo de software y la digitalización van a crecer muchísimo en empleo. También lo harán las renovables, las ingenierías, la construcción o la consultoría, que vive un momento histórico.

–En Asturias hay recelos de un posible fracaso, como ocurrió con los fondos mineros ¿Hay garantías para que los fondos cumplan sus objetivos?

–Una buena parte se ejecutará sin problema. Asturias tiene la experiencia de tramitación de los Fondos Estructurales y ahora va a recibir mucho más dinero para aprovechar. A mi juicio habrá que reprogramar algunos planes dentro de dos años porque no hay capacidad de ejecución. El sector público tiene muchísimo dinero en licitación y tengo duda de que haya suficiente músculo administrativo para licitar todo lo que hay que licitar. A Bruselas le interesa que las economías se recuperen y se ejecute todo, pero dudo que macroproyectos como el hidrógeno se puedan llevar a cabo porque con la normativa europea los incentivos son muy bajos.

–¿Se transformará la economía?

–No van a generar tanta transformación como un alivio económico tras la pandemia. Habrá más dinero circulando y más negocio durante unos años. Estos fondos tienen un poco de “Plan E”. La industria y los edificios consumirán menos, dejará una industria competitiva, pero no lo suficiente para dejar de depender de China en muchos sectores. Otra cosa es que los beneficios de esta recuperación se aprovechen para invertir bien.

–¿Qué tiene que hacer Asturias?

–Invertir los fondos bien. Hay un falso rumor de que el dinero será para las empresas del IBEX y es al revés. Hay mucha ayuda para las pymes y si se absorbe bien las empresas asturianas serán más competitivas dentro de tres o cuatro años. Que eso pase está en manos de la administración y la empresa.

–El presidente Barbón dice que los fondos priorizarán la industria y el despoblamiento.

–Es cierto que hay incentivos a la despoblación. El diseño del estado encaja con esas prioridades que marca el presidente de Asturias, pero también para mejorar muchos más campos como el turismo o la cultura. Se toca todo. Las inversiones en banda ancha y competitividad, por ejemplo, van en la línea de lo que pide Barbón.

–¿Es realista la previsión asturiana de captar 2.900 millones?

–Es ambicioso, pero no imposible. En general, las regiones están diseñando buenos proyectos, no obstante, me parece que no habrá tanta asignación directa como se piensa y muchos de los proyectos deberán concurrir a procesos competitivos para beneficiarse de este dinero.

–¿Cuándo tocará devolver esta inyección económica?

–España acabará teniendo que devolver la mitad de lo que recibe. Nos creemos que el dinero europeo es un maná y nos devuelve el dinero que le hemos dado con las reglas del juego. Se recibe el doble de lo que se devuelve para devolverlo, pero habrá un plazo muy largo de unos 30 años. La clave está en que funcionen, acelere la economía y se vuelvan a absorber esos fondos.

–¿Lastrará la subida de la luz y el desabastecimiento la recuperación?

–Creo que sí. Tenemos un problema de suministros que está provocando que el PIB no crezca este año ya lo esperado. Estos fondos ayudarán, pero Europa debería tener más altura de miras y acometer otro gran plan para reindustrializar sus países. Hacen falta inversiones industriales potentes porque de lo contrario vamos a seguir dependiendo de China.

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