Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Vega da un paso al frente: Defensa ya estudia una propuesta del Ayuntamiento a cambio de la Fábrica de Armas

El Ministerio confirma la existencia de un documento inicial y ultima la “fase previa” de un convenio entre las tres administraciones

La Fábrica de Armas de La Vega, vista desde Ángel Cañedo Luisma Murias

El Ministerio de Defensa confirmó esta semana a LA NUEVA ESPAÑA que ya tiene una “propuesta genérica” para desbloquear el futuro de los terrenos de la Fábrica de Armas de La Vega y que trabaja en un convenio entre las tres administraciones (Ayuntamiento, Principado y Ministerio) que, afirma, está ya “en una fase previa”. Empieza a verse la luz entre las naves en ruina. Desde el departamento de Margarita Robles añaden que la voluntad del Ministerio es alcanzar un acuerdo “legalmente viable” y que “satisfaga a las administraciones implicadas y a la ciudad de Oviedo”. El documento sobre el que trabajan en el Instituto de Vivienda Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED) –organismo estatal encargado de las negociaciones– es una propuesta sobre la que habrá que trabajar, pero ya hay papeles con los que construir ese convenio para dar una nueva vida al recinto fabril.

Los acuerdos entre las administraciones, según ha podido saber este periódico, ya están muy avanzados en uno de los puntos claves: los accesos. La entrada a la ciudad, de prosperar este principio de acuerdo, se desviará por el interior de la fábrica, transcurrirá en paralelo a la “nave de cañones” y acabará conectándose con la nueva glorieta prevista junto al Palacio de los Deportes. Es el trazado de esa futura carretera el que delimitaría la división de las parcelas dentro del reparto que proponen Ayuntamiento y Principado.

La esquina sur del recinto fabril, que linda con las calles Tenderina Alta y Río Caudal se convertiría, de esta forma, en una nueva zona residencial. Esta parcela es la que financiaría el cambio de manos de los terrenos. El INVIED se quedaría, así, con una finca que, previsiblemente, sacaría posteriormente a subasta pública. La compensación urbanística al Ministerio podría ir un paso más allá. Todas las partes están de acuerdo en que La Vega necesita vecinos. Una posibilidad es que La Vega se financie por sí misma: que toda la operación quede dentro de los muros de la fábrica y la edificabilidad se concentre en la parcela de la parte baja. Sin embargo, se baraja también la opción de rebajar la carga de viviendas en la parte sur de la fábrica y que el Ayuntamiento, a través de una permuta, le conceda al Ministerio otros terrenos de su propiedad. De momento, la propuesta se mueve en esos términos: una edificabilidad que puede concentrarse o repartirse, pero siempre con la idea de que La Vega se financie sin que medie un pago directo.

Las fuentes consultadas aseguran que las tres administraciones trabajan en la misma dirección y que el futuro de La Vega da pasos adelante. La intención es que todo lo que se haga en la Fábrica de Armas tenga “vocación de hito”, convirtiéndose en la última pieza de la nueva entrada a Oviedo. Si la edificabilidad se concentra dentro del propio recinto, parece evidente que la rentabilidad para Defensa se logrará con edificabilidad en altura. Esa idea de “unas torres” lleva más de un año circulando en el sector inmobiliario, aunque fuentes próximas a las negociaciones limitan esa idea a una pieza de “carácter singular. Ese elemento estaría en la parcela que linda con la Tenderina y no afectaría a ninguno de los elementos susceptibles de protección.

El Principado, interesado en una de las grandes naves de la fábrica

Las negociaciones entre las administraciones contemplan, según ha podido saber este periódico, que el Principado gestione una de las naves principales de la fábrica. Dado que una de las líneas maestras de transformación del recinto es convertir el corazón de La Vega en un parque empresarial vinculado al sector biosanitario, el Principado estaría interesado en convertir una de las grandes naves de la Fábrica de Armas en la nueva sede de alguno de los organismos vinculados al sistema sanitario público. Este sería el primer inquilino del futuro de La Vega. El plan de las administraciones locales y de la Cámara de Comercio es convertir los terrenos en un polo de desarrollo donde se pueda establecer una gran empresa tractora.

Todas las estrategias de desarrollo se fían a un convenio. El acuerdo está “próximo” según han adelantado desde la administración central, pero todavía queda trabajo por hacer, como apostilló esta semana el Alcalde, Alfredo Canteli. Una vez se firme el protocolo que guíe los pasos a tomar, habrá que encontrar el encaje urbanístico de la operación.

Lo primero será resolver la compensación a Defensa. Desde el Ministerio, oficialmente, no descartan nada sobre el futuro de la parcela sur de La Vega. El departamento de Margarita Robles decidirá el alcance de su participación en la operación en una fase posterior del convenio, “cuando el documento esté más avanzado”. En una reunión celebrada el pasado mes de octubre sobre el propio terreno de la fábrica, los ingenieros del INVIED –acompañados del viceconsejero de Infraestructuras, Jorge García y el director general de Infraestructuras, Ignacio Latierro– visitaron la parcela que concentraría la edificabilidad de la operación.

El Consistorio, sobre quien recae el peso del planeamiento, tiene dos opciones sobre la mesa para articular los pasos a seguir. O encarga un Plan Especial para reordenar los terrenos que defina qué es lo que se va a hacer en La Vega o incorpora el proyecto a la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. Las áreas de Urbanismo e Infraestructuras, que dependen del concejal Nacho Cuesta, estudian cuál es la vía más rápida para conseguir llevar a buen puerto el desarrollo de la vieja fábrica. Según reiteró el edil en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA este jueves, su intención es que el Plan esté listo “en este mandato”, algo que fio en parte a la colaboración de la oposición.

La Fábrica de Armas la componen 122.000 metros cuadrados repletos de elementos de valor histórico y que, prácticamente, están sin catalogar. Así, si se optase por el Plan Especial, debería hacerse un inventario del recinto, a fin de determinar qué se puede hacer, qué hay que proteger y cómo se debe rehabilitar cada una de las naves. Si se optase por el Plan General, pese a ser un documento más extenso, el proceso podría ser más ágil. 

Lo que se haga en La Vega, de todas formas, deberá contar con el visto bueno del área de Patrimonio del Principado, que también deberá dar luz verde al planeamiento a través de la CUOTA (Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio del Principado de Asturias). La administración regional actúa en la operación como juez y parte. Su presencia en las negociaciones, impulsada desde la Cámara y apoyada especialmente por Nacho Cuesta, ha sido fundamental para contribuir al desbloqueo de una operación para recuperar los terrenos. El Principado también tiene el músculo económico y las herramientas para reurbanizar las parcelas una vez se haya consumado el traspaso de la titularidad.

El Ayuntamiento, por su parte, además de ganar espacio para actividad empresarial, tendrá el suelo necesario para separar el tráfico de San Julián de los Prados y generar un gran parque sobre la herida de la entrada de la “Y”. Dentro de la fábrica, el Consistorio quiere quedarse con varios equipamientos destinados a actividades culturales y una zona verde que se integraría con la ciudad cuando se tiren los muros del recinto. Estas intervenciones podrían ser de las primeras en hacerse realidad.

En principio, ya con una propuesta sobre la mesa del Ministerio y con el Principado y el Ayuntamiento remando en la misma dirección, el convenio debería anunciarse pronto. Aún queda mucho por hacer, como apuntó Canteli, pero ya hay un documento sobre el que trabajar, y la escenificación de este principio de acuerdo podría llegar antes de que acabe el año. La Fábrica de Armas ha dado un paso al frente.

Compartir el artículo

stats