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Brotes verdes tras la pandemia: El eje comercial del centro de Oviedo muestra sus primeros signos de recuperación

Calles del entorno de Uría como Gil de Jaz, a punto de llenar sus locales comerciales, con nuevos negocios, cambios de titular o reaperturas

Uno de los locales reabiertos esta semana. | Víctor Alonso

Andrea Riesgo y Lidia Pañeda trabajan en la tienda de una conocida marca de ropa en el centro de Oviedo, en la calle Gil de Jaz. Ellas llegaron justo antes de la crisis, en 2019, y han sido, por tanto, privilegiadas a la hora de ver y sufrir, primero, la crisis de la pandemia y de ilusionarse, ahora, con el inicio de la recuperación. Estos últimos meses, después del verano, los locales que quedaban vacíos junto al suyo se han ido llenando. Ayer mismo empezaba a funcionar la franquicia del diseñador Roberto Verino, con tienda en Uría durante quince años pero desaparecida de la ciudad desde 2013. Por eso las empleadas de Scalpers Woman dicen que entre todos se está consiguiendo reforzar el carácter “bastante comercial” de la calle. “Se nota y se agradece”, resumen.

A pocos metros, en la misma calle, Alejandra Álvarez despacha detrás del mostrador de La Alpargata, gran local instalado en el que ocupó otro histórico de la ciudad que había cerrado con la pandemia, Nither. A Alejandra Álvarez dice que por ahora le va muy bien y que pasa mucha gente por la calle. Casi todos los empleados de las tiendas de esta calle destacan también que la reciente peatonalización de la vía llevada a cabo por el Ayuntamiento está ayudando a reforzar ese eje comercial que se extiende, desde estas calles al sur de Uría, incluyendo también González del Valle, a las del otro lado, prolongándose por Doctor Casal.

Una de las últimas tiendas en abrir, en la calle Gil de Jaz

Allí, se ve, de nuevo, cómo los cierres ahora no duran mucho. La franquicia Pimkie cerró en verano, pero su espacio ya se ha dividido en dos y en uno de ellos ya se ha instalado, desde hace dos semanas, Etam Paris, que llevaba diez años en la ciudad, en un local justo enfrente. El motivo del traslado fue el gran proyecto de Inditex para reformar un edificio de mediados del XX en Melquiades Álvarez pero también con acceso por Doctor Casal. Etam Paris se mudó ante la inminente reforma del edificio. La pandemia, en todo caso, paralizó los planes del gigante textil gallego, aunque según fuentes próximas a la operación, se espera que recuperen el proyecto para rehabilitar ese gran edificio dentro de poco tiempo.

Pasada la iglesia de San Juan, un nuevo establecimiento “take away” se asoma a la calle. No es el único. Aparte de este Go Cofe, tanto en Melquiades como en González del Valle han abierto en los últimos meses (la primera a finales de junio, la segunda en agosto) las dos primeras tiendas de Señor O, que ofrece también café para llevar y bollería.

El concejal de Comercio, Javier Cuesta, destaca precisamente que en la búsqueda de las claves de este movimiento de locales comerciales está también al aparición de nuevos modelos de negocio. En todo caso, Javier Cuesta es cauto con este repunte: “Es cierto que se ve cierta dinamización, pero para confirmar que sea una tendencia a largo plazo, habrá que esperar algo más. La pandemia generó cierres y es normal que ahora, en la postpandemia, cuando hay menos oferta y cierta atonía en el mercado inmobiliario que ha hecho bajar los precios, la gente alquile o compre y prueben con nuevos negocios”.

Sostiene el concejal que en el centro de la ciudad, donde hay mayor concentración de locales, este repunte se nota más y también matiza que la bonanza se produce también por oposición a los meses de declive de los que se viene.

En todo caso, Cuesta también señala a las políticas municipales como colaboradoras necesarias para este movimiento comercial en el centro de la ciudad. El Ayuntamiento, destaca, bajó las licencias de inicio de actividad en los negocios un 50%, redujo también las tasas por obra de adecuación de locales e imprimió velocidad al departamento de licencias para “reducir un poco los periodos en los que la inversión está productiva”. De lo que se trata, resume, “es de poner facilidades”. Y también de tratar de crear cierto efecto llamada. Es lo que han estado intentado hacer con sus campañas de promoción del comercio de proximidad: generar confianza entre los clientes, aumentar la exposición de estos negocios y tratar de sumar más empresarios para que los locales dejen de estar cerrados.

Por ahora, al menos en el eje comercial del centro de la ciudada, parece que la fórmula está empezando a funcionar y que la tendencia negativa de los últimos años, incrementada con la pandemia, está empezando a cambiar.

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