Desde la noche electoral de 2019 hasta ayer –mismo salón, mismo hotel, centro de Oviedo– el alcalde de Oviedo no había vuelto a juntarse con la militancia del partido al que no está afiliado pero cuyas listas encabezó entonces y encabezará dentro de dos años. El regreso a la escena del triunfo electoral sirvió a Alfredo Canteli para lanzar su candidatura, en una suerte de acto preelectoral por adelantado que él remató pidiendo el apoyo de las bases para lograr “una mayoría absoluta que nos permita gobernar en libertad”.

El PP utilizó el acto para arropar a su hombre fuerte en la ciudad, hacer piña y sacar músculo. Nadie se perdió la fiesta, ni el grupo municipal, con sus concejales y sus asesores al completo, ni los de Nuevas Generaciones, ni los diputados regionales García Cañal y Álvarez-Pire, ni los cargos de otros mandatos y otras legislaturas, desde el exconcejal Alberto Mortera a la exdiputada Susana López Ares. También la presidenta regional, Teresa Mallada, a pesar de que le coincidía con un acto en Aller, apuró la jornada para llegar a tiempo de darle un abrazo después del discurso.

Vista general del público asistente al acto. | Irma Collín

Recibieron en el piso de arriba, exhibiendo buena sintonía, el presidente del PP local y exalcalde, Agustín Iglesias Caunedo, y Canteli. Mano a mano, afiliado por afiliados, trato personalizado. En el piso de abajo, un videoclip de la “Canción de Oviedo”, de Fran Juesas en bucle. Caunedo presentó enérgico al Alcalde y Canteli avisó que iba a lanzar un poco de rollo. Su discurso tuvo –cierto– una parte de retahíla de las obras y planes que promete hacer en el mandato o que ya está haciendo –Plaza de otros, Río Orlé, Ventanielles, Buenavista, La Vega, Pista de atletismo, Santullano...– pero también otra en la que se emocionó al hablar de su mujer, Marta Suárez, y aquella noche en que le llamó el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, y él creyó que era broma. La militancia aplaudió a la “primera dama” y también interrumpió un aplauso contagioso cuando dijo que iba a ayudar en lo que pudiera a que Casado llegara a la Moncloa. Lo dijo justo después de referirse a su problema con el carné del partido. “Sé que algunos pensáis: ‘sigue sin afiliarse’. Cuando llegue el momento oportuno claro que me afiliaré, al final es solo un papel que no va a cambiar mi forma de actuar”.

Canteli se reivindicó también como hombre del PP al que han ido a buscar muchas veces, apeló a algunos militantes involucrados en aquellas operaciones presentes en la sala, lanzó flores a su equipo de concejales y asesores y prometió seguir trabajando para que Oviedo “enamore”.

Alfredo Canteli y Teresa Mallada, saludándose ayer en el mitin.

Dejó para el final el llamamiento a las urnas y a movilizar al electorado. “Tenemos que conseguir que los votos de la derecha vengan al Partido Popular, porque el fraccionamiento de la derecha nos hace mucho daño”, resumió. Y en la despedida, un juramento, otra promesa y los vivas a Oviedo y al PP: “Por esta ciudad y este partido lo daré todo”. “Trabajaré con cariño, trabajo y comprensión”. Dos vinos españoles –rueda y rioja–, bollinos de chorizo, embutidos y la advertencia de que solo se podía bajar la mascarilla en el momento de la ingesta alargaron la salida. Algún clásico aprovechaba, “que esta va a ser la última, que ya veo que con el covid este año nos quitan otra vez la copa de Navidad”.